El primer integrante de la familia de chips de memoria R+ es el RB26, un chipset para módulos de memoria compatible con las especificaciones del JEDEC, diseñado para acelerar aplicaciones de manejo intensivo de datos –tales como análisis de datos en tiempo real, virtualización, cómputo en-memoria, etc.– con mayor velocidad, confiabilidad y eficiencia energética. Los chips serán construidos por un fabricante por contrato.

“En Rambus tenemos una rica historia de innovación y experiencia en diseño de interfaces de memoria de alta velocidad; la presentación de este chipset es una progresión natural que nos permite entregar el máximo valor a la industria”, dijo Ron Black, presidente y CEO de Rambus. “La expansión de nuestra oferta más allá de la propiedad intelectual, hacia chips con propuestas basadas en estándares que brindan la mayor performance y funcionalidad de avanzada, amplifica nuestra estrategia de crecimiento y extiende nuestro compromiso con el mercado”.
El chipset es compatible con los estándares del JEDEC y con todos los microprocesadores, incluyendo a los Intel Xeon. La presentación del chipset R+ es una indicación de que Rambus está cambiando su modelo de negocio, previendo ofrecer sus propios productos en lugar de cobrar a los fabricantes de chips DRAM por su propiedad intelectual.

“Los centros de datos y los entornos empresariales están bajo una creciente presión por implementar arquitecturas de memoria mejoradas que cumplan los requerimientos de capacidad y ancho de banda para manejar grandes cantidades de datos complejos”, dijo Patrick Moorhead, presidente de Moor Insights & Strategy. “La profunda experiencia de Rambus en diseños de memoria de avanzada los convierte en un jugador a observar en el mercado de chipsets de memoria para servidores”.

Queda por verse si Rambus logra convencer a los fabricantes de módulos para que usen sus chips R+. Cuando se conozcan los resultados de las pruebas preliminares de los primeros usuarios de estas memorias, se podrá arriesgar un pronóstico.









