Por ejemplo, si ponés un botón de tu detergente favorito al lado del lavarropas, cuando vayas a lavar y utilices lo último del producto, apretás el botón y listo, ya tenés la compra hecha.
Como sucede usualmente con éstas cosas, el servicio solo está disponible en EEUU, cada botón cuesta 5 dólares y por el momento existen existen dieciocho que abarcan cápsulas para la máquina de café, papel higiénico, pañales, sobres para hacer macarrones con queso, maquinillas de afeitar, bolsas de basura y bebidas como Gatorade.
¿Cómo funciona? Una vez que los comprás, se configuran desde el celular con una app especialmente diseñada, utilizando el wi-fi de la casa y nuestra cuenta en Amazon. Cuando hacemos el pedido recibiremos una notificación en el móvil y hasta que no nos llegue a casa no servirá de nada volver a pulsarlo porque no hará más pedidos.
El experimento es parte de un programa de Amazon, destinado a cambiar todo tipo de compras. Lo próximo que lanzarán es un escáner portátil que nos permite identificar productos por el código de barras o reconociendo nuestra voz y pedir automáticamente más unidades a Amazon.
Olvidate de las compras, Amazon te lo soluciona con un botón.









