En el informe sobre spam de septiembre, elaborado por Kaspersky Lab, destaca el envío de mensajes por el Día del Trabajo. Esta festividad se celebra a principios de mes y los spammers suelen aprovecharla para enviar mensajes publicitarios con rebajas y descuentos. Se trata de una circunstancia habitual que, este año, aprovecharon las compañías de venta de cartuchos de impresora para unir con el comienzo del año escolar y ofrecer rebajas por ello en sus emails. El spam farmacéutico también ofrecía productos para perder peso con rebajas dedicadas a la fiesta.
Otro de los temas recurrentes del spam de septiembre ha sido la llegada de la Navidad. Adelantándose a la celebración, los buzones de correo electrónico se han llenado de mensajes en lo que se proponía festejar las fiestas a bordo de un barco, reservando los billetes a precios bajos, o comenzar a comprar los regalos ya, así como reservar de modo anticipado el árbol de Navidad.
Sin embargo, entre los envíos masivos más grandes de septiembre destacan los que publicitan diferentes maneras de ganar dinero en las redes sociales. De esta forma, encontramos spammers que ofrecían crear un perfil individual o un grupo en Facebook, Twitter o LinkedIn, por un precio determinado, diseñar una página para una empresa, llenarla de suscriptores para aumentar los beneficios… Los interesados tenían que seguir un enlace y dejar una solicitud.
También son muy populares los servicios de promoción profesional mediante la publicación de fotografías y vídeos en redes sociales especializadas en los que se prometer conseguir una gran cantidad de seguidores a sus clientes. Con frecuencia, los remitentes del spam ofrecían crear un videoclip presentando la compañía y publicarlo en Youtube. Igualmente, mencionaban esta red social para “ganar cantidades indecentes de dinero” invirtiendo sólo 40 minutos. Tras seguir el enlace que se adjuntaba, lo habitual era encontrar publicidad de un curso de marketing en DVD.
SPAM PARA COLECCIONISTAS
Una de las peculiaridades del spam de septiembre ha sido el hallazgo de envíos masivos a coleccionistas. Los usuarios anglófonos recibieron mensajes en los que se les ofrecía el envío de un folleto gratuito de medallas británicas de la Primera Guerra Mundial. Los mensajes iban firmados por la organización de beneficencia SSAFA, pero en el sitio web oficial de la misma no había ninguna referencia a esa promoción. En realidad, si se seguía el enlace que aparecía en el email, se llegaba a un formulario en el que el usuario debía dejar sus datos personales, incluyendo su número de teléfono. De esta forma, los spammers recopilan información personal que luego puede ser utilizada para hacer publicidad.
Otro tipo de mensaje era enviado en nombre de un coleccionista de insignias y pegatinas de organizaciones internacionales que pedía a las compañías que se le enviaran ejemplares para su colección. Aunque desde Kaspersky Lab, creen que su finalidad, probablemente, no era maliciosa, al ser correo no solicitado, se califica como spam.









