Los mexicanos pierden demasiado tiempo cuando enfrentan un ataque cibernético, con un promedio de 25 horas, en contraste con el resto de países, en donde la media es de 21 horas. Cada uno de los usuarios afectados sufrió un daño económico de cinco mil 82 pesos, que resultó en una suma total de 101.4 mil millones de pesos en los últimos 12 meses, según el estudio sobre Ciberseguridad de Norton.
En el reporte también se menciona que cerca del 40% de los internautas mexicanos han sido víctimas del crimen cibernético, un problema que en los últimos 12 meses cobró una suma de más de 100 mil millones de pesos.
De acuerdo con el reporte, el robo de dispositivos móviles es la violación a la seguridad más común en el país con una frecuencia dos veces mayor frente al promedio global, seguido del acceso no autorizado a una cuenta de email y contraseñas en riesgo. El porcentaje de usuarios que utiliza una contraseña segura es menor en México —con 35 por ciento— que a nivel global —38 por ciento—, además de que las mujeres mexicanas son las más propensas a compartir sus claves de seguridad (32%) frente al 25% del promedio mundial.
El código de seguridad de redes sociales y cuenta de correo electrónico son los más compartidos por los mexicanos, con 48% y 46% respectivamente, a pesar de que el 71% piensa que compartir la contraseña del correo electrónico es más riesgoso que prestar el auto a un amigo. Estos hábitos son seguidos por la acción de revelar también las claves de servicios de transmisión de contenido e información de cuentas bancarias.
Norton añade que sólo el 20% del público nacional conectado a Internet se siente confiado de saber afrontar la situación si se convierte en víctima de un crimen cibernético, mientras que el universo a nivel global representa el 30 por ciento.
México acapara el mayor porcentaje de internautas que se sentirían impactados emocionalmente por ver su información financiera comprometida (87% versus el 81% global). Adicionalmente, 78% de los mexicanos que participaron en el estudio considera más estresante lidiar con un robo de identidad que con otras situaciones comunes.










