Por Sebastián Davidovsky.
Inteligencia artificial, minería, blockchain… todo muy lindo, pero estamos dejando una huella de carbono y un impacto ambiental que a veces no nos damos cuenta. ¿Cuántos mail recibís por día? 50 correos solamente generan un kilo de dióxido de carbono, anhídrido carbónico o CO2 depende de la época que hayas estudiado química en la secundaria
Pensá una cosa: solamente la blockchain de Bitcoin genera 20 millones de kilos de CO2 por año. Para que tengamos una dimensión es un poquito más de lo que genera una ciudad como Las Vegas que sabemos que es terriblemente dependiente de la electricidad.
Cuando le preguntamos a ChatGPT cuál es su huella de carbono no nos contesta de manera directa, pero en un momento presionando un poquito nos tiró un número que es este: 10.000 kilos de CO2; ese número está muy acotado a lo que es la propia infraestructura del chat y no lo que es la infraestructura de comunicación y la infraestructura de base de datos. Esto está generando un impacto ambiental muy grande, calentamiento global en aumento, terrible cantidad de inundaciones, el verano más cálido de históricamente con casi dos grados este en promedio, en Europa, y no sé qué nos espera el próximo verano para nuestro continente sur, pero vivimos en un mundo de computadoras cuánticas inteligencia artificial, criptoactivos y estamos por otro lado descuidando algo que es función de la ciberseguridad.
La ciberseguridad entre otras cosas se debe ocupar del uso racional de todos los recursos; entonces, de la misma manera que me encargo sobre quién tiene derecho a acceder a una base de datos, en el otro extremo me tengo que ocupar de un uso racional de recursos en cuanto al impacto ambiental.
“En un mundo donde los servicios de inteligencia artificial son cruciales e incrementan rápidamente también debemos considerar cómo almacenamos y gestionamos la información, por ejemplo, podemos encontrar soluciones innovadoras ya que estos servicios son de alta demanda energética”, señala Iván Valdivia, de Ingram Micro. “Para reducir nuestra huella de carbono, hay varias soluciones, como soluciones greenlands concentradas en eficiencia energética abordando el consumo de energía en todos los niveles de cadena tecnológica, enfocándonos en hardware de bajo consumo y elegir componentes que requieren menos energía también reducimos nuestro impacto ambiental. Como podemos ver la tecnología y la sostenibilidad pueden consistir y juntos podemos construir un futuro donde los avances tecnológicos y la responsabilidad ambiental vayan siempre de la mano”, asegura.
Parte de todo esto es responsabilidad del CISO, y compartida con los otros directivos de la empresa. Estamos hablando de un componente fundamental del triple impacto: el impacto social, macroeconómico, impacto ambiental y hay que empezar a elegir soluciones tecnológicas que realmente tengan un bajo consumo eléctrico y un bajo impacto en cuanto a desperdicio tecnológico cuando es descartado. En algún momento hay que empezar a calcular cuál es el impacto de huella de carbono que uno está dejando. Calcular y no necesariamente medir, que es algo muy complejo que todavía no hay una solución confiable, aunque algunas empresas lo ofrecen.
La palabra de Miguel D\’Alessio de Siemens
El Country Head de Siemens Digital Industries de Argentina, nos cuenta la importancia que le da la empresa a la reducción de la huella de carbono y cuáles son los cambios que hicieron para apoyar esta importante medida. Mira el video:









