El sector gubernamental es una de las principales verticales que está demandando soluciones de control de accesos para evitar a los trabajadores que sólo aparecen cuando hay revisión, afirma Humberto López Gallardo, director General de Ingressio, quien además encuentra otros nichos relevantes, tales como el transporte público o los servicios médicos.
El directivo exalta que una problemática real de las instituciones gubernamentales son los “aviadores”, empleados que se encuentran en la nómina pero que, en la vida real, no existen o se aparecen sólo cuando hay revisión. Ello repercute no sólo en pérdidas monetarias sino en la producción de las organizaciones al contar con menos elementos.
“Todo edificio que requiera corroborar la identidad de su personal es un cliente potencial para nosotros”, menciona el portavoz, pues no sólo se trata de instalar un reloj checador, sino de anclar la tecnología en cuatro etapas indispensables para la organización de un entorno: tiempo, asistencia, control de acceso y soluciones a la medida.
Se trata de que nadie “cheque” por otro y de tener el control de entradas y salidas para contabilizar los ingresos que acreditan los trabajadores, y además para evitar esa fuga de capital con los empleados fantasmas.
Para el ejecutivo, el mercado es claro, “sólo se trata de dimensionar en qué empresa la identidad juega un papel estratégico”. Iniciativas como el seguro popular, el transporte público, seguridad nacional y la cédula de identidad nacional son algunos de los nichos en donde el Canal puede encontrar márgenes importantes.
“Lo importante de vender sistemas biométricos es que no tienen una presencia masiva el mercado, no son tan competidos y pueden instalarse en el gran corporativo y en el pequeño comercio”, concluye López.
Liliana Salazar









