Durante los últimos doce meses, 25% de los usuarios de Internet reportaron el robo de alguna cuenta y un 32% señaló conocer a alguien bajo esta situación, demuestra un análisis realizado por Kaspersky. Estas cifras cobran importancia en el sector empresarial si se toman en cuenta tendencias como el BYOD.
La información contenida en los resultados de la Encuesta para la Seguridad de los Consumidores, realizada por Kaspersky Lab, destaca que los cibernautas utilizan sus dispositivos en casi cualquier lugar e, incluso, 13% de ellos ocupa redes públicas para acceder a sitios y cuentas, además de que 8% hace compras o emplea banca en línea.
Para Yuri Ilyin, editor del blog de la marca, esto repercute también en el nivel de resguardo de las empresas porque, si bien el estudio está enfocado a los usuarios, “ellos son empleados, y cada hackeo de cuentas personales tiene el potencial de convertirse en un ciberataque de gran escala dentro de la organización. La seguridad de la infraestructura de la compañía depende del nivel de protección de los colaboradores”.
Los negocios, explica Ilyin, tienen razones para preocuparse por la protección de sus usuarios, pues son ellos quienes reproducen sus hábitos en los lugares de trabajo y ponen en riesgo toda la infraestructura. De hecho, la mayor parte de los agravios están enfocados hacia las personas, como correos de phishing o mensajes falsos en redes sociales.
INFORMACIÓN SUSTRAÍDA
Los resultados del análisis arrojan que 88% de los usuarios almacenan información privada o personal en sus dispositivos; 48% contraseñas o detalles de inicio de sesión; el 28% datos financieros; 37% archivos del trabajo y 34% correos de su empleo. De ellos, el 26% perdió datos e información personal, que después se tradujeron en un ataque exitoso.
“Los hackers buscan los detalles, contactos y fondos. La frase ‘yo no envié eso, mi cuenta fue hackeada’ no suena convincente para un amigo o para un compañero de trabajo que recibió un malware o una petición de dinero. Algunos pasos simples de seguridad y una contraseña robusta reducirán el riesgo”, explica Elena Kharchenko, Head of Consumer Product Management en Kaspersky Lab.
Por su parte, Ilyin concluye que es debido a las contraseñas débiles y las susceptibilidades ya mencionadas, que se requiere una política adecuada de resguardo de la información. “Esto afecta a entidades de cualquier tamaño; no obstante, las pequeñas empresas están más susceptibles de riesgo, porque no pueden pagar a un trabajador dedicado al sector de TI, pero pueden reducir vulnerabilidades con el uso de las herramientas técnicas precisas”.










