La inteligencia artificial ya entró a las empresas mexicanas, pero muchas organizaciones todavía no tienen claro qué herramientas están utilizando, qué datos procesan o incluso en qué parte de su infraestructura tecnológica están operando, 8 de cada 10 empresas que utilizan IA en México no tienen una visión completa de las capacidades que han implementado.
De acuerdo con datos presentados por IBM México a partir de un estudio realizado por su Institute for Business Value y la Dubai Future Foundation, solo 20% de las organizaciones mexicanas consultadas asegura saber exactamente qué funcionalidades de inteligencia artificial tiene implementadas y dónde se encuentran dentro de su estructura tecnológica. La investigación reunió respuestas de más de 1,000 ejecutivos de alto nivel de más de 20 países y 21 industrias, aunque IBM no detalló cuántas compañías mexicanas participaron en la muestra.
El primer problema está en algo aparentemente básico: saber qué inteligencia artificial utiliza una compañía.
Una empresa puede tener un sistema de IA integrado en su plataforma de atención al cliente, otro en marketing, herramientas generativas utilizadas por empleados y modelos incluidos dentro de aplicaciones contratadas a terceros. El resultado puede ser una especie de “IA invisible”: tecnología que está presente en diferentes áreas, pero que no necesariamente está registrada por el equipo de tecnología o seguridad.

El estudio de IBM encontró que solo 13% de las organizaciones mexicanas encuestadas mantiene un inventario de sus sistemas de IA. Esto significa que la gran mayoría no cuenta con un registro completo que permita identificar qué modelo utiliza cada área, qué información recibe, quién es responsable de él y qué tipo de decisiones puede tomar.
Este punto es especialmente importante porque una herramienta de IA no solo representa una nueva aplicación. También puede convertirse en una puerta de entrada a información corporativa.
Por ejemplo, si un empleado utiliza una herramienta generativa para resumir documentos, el área de seguridad debería saber qué información se está enviando, dónde se procesa y bajo qué condiciones se almacena. Si la herramienta está conectada a sistemas internos, el nivel de riesgo aumenta todavía más.
La falta de visibilidad también dificulta saber cuánto está gastando realmente una organización en inteligencia artificial.
El gasto en IA crece, pero medirlo sigue siendo complicado
El problema de control también aparece en los presupuestos. Un estudio de Accenture, IPADE Business School y Empresas Globales encontró que 34.1% de 44 grandes organizaciones mexicanas consultadas no sabe qué proporción de su presupuesto corporativo destina a iniciativas de inteligencia artificial.
En contraste, 47.7% destina entre 1 y 5% de su presupuesto a IA, mientras que 18.2% canaliza más de 5% hacia estas iniciativas. El estudio se realizó entre octubre de 2025 y abril de 2026 y combinó entrevistas con directores generales y consejeros con una encuesta a ejecutivos.
Esto ayuda a explicar por qué algunas empresas pueden tener múltiples proyectos de IA funcionando al mismo tiempo sin necesariamente saber cuánto cuestan en conjunto o cuál genera mejores resultados.
El reto, por tanto, ya no consiste únicamente en implementar inteligencia artificial, sino en demostrar que su uso tiene sentido para el negocio. Aunque la conversación alrededor de la inteligencia artificial parece estar en todas partes, los datos muestran que su adopción empresarial todavía es desigual.
El Banco de México reportó que 24.3% de las empresas con más de 100 trabajadores utilizaba o planeaba utilizar inteligencia artificial en los siguientes 12 meses, de acuerdo con información correspondiente al tercer trimestre de 2025. La proporción aumenta entre las compañías más grandes: llega a 43.4% entre aquellas con más de 1,000 trabajadores.
También existen diferencias por industria. En empresas dedicadas a maquinaria, computación y equipo, por ejemplo, la proporción alcanzó 36%, mientras que en servicios fue de 27.4%. En construcción, en cambio, fue de 11.4%.
Estos datos muestran que México se encuentra en una etapa en la que conviven dos realidades: empresas que todavía están explorando cómo incorporar IA y organizaciones que ya tienen múltiples sistemas funcionando, pero que enfrentan dificultades para gobernarlos.

El siguiente reto son los agentes de inteligencia artificial
La situación podría complicarse conforme las empresas pasen de utilizar IA como una herramienta para responder preguntas a emplear agentes capaces de ejecutar acciones.
Un chatbot puede responder una pregunta. Un agente, en cambio, puede recibir una instrucción, consultar diferentes sistemas, modificar información y ejecutar una tarea prácticamente de principio a fin.
Por eso, saber qué sistemas existen dentro de una empresa será cada vez más importante. Según los datos presentados por IBM, solo 3% de las organizaciones mexicanas consultadas cuenta con una plataforma para orquestar su inteligencia artificial. Estas plataformas permiten coordinar diferentes modelos y agentes, definir qué herramientas pueden utilizar y establecer cómo deben interactuar entre sí.
La diferencia puede parecer técnica, pero tiene consecuencias muy concretas para una empresa.
Si un agente puede acceder al sistema de ventas, consultar información de clientes y modificar registros, la organización necesita saber qué puede hacer, qué información tiene disponible y quién autorizó ese nivel de acceso.
En otras palabras, cuanto más autónoma sea la IA, más importante se vuelve saber dónde está y qué está haciendo.
¿Qué puede pasar si una empresa no controla su IA?
El problema no necesariamente significa que una empresa esté utilizando inteligencia artificial de manera incorrecta. El riesgo aparece cuando no existe visibilidad suficiente para saber qué ocurre dentro de sus sistemas.
Sin un inventario, una compañía puede tener dificultades para identificar herramientas duplicadas, controlar costos, retirar modelos que ya no utiliza o determinar qué proveedor procesa determinada información.
También puede ser más complicado responder ante un incidente de seguridad o explicar por qué un sistema automatizado tomó determinada decisión.
La gobernanza de IA busca precisamente resolver este problema: establecer reglas para saber qué IA puede utilizarse, con qué información, para qué propósito y quién es responsable de supervisarla.
Este tema también está cobrando relevancia en México desde el sector público. En abril de 2026, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y el Centro Nacional de Prevención de Desastres destacaron la importancia de combinar inteligencia artificial con gobernanza de datos, ciencia aplicada y soberanía tecnológica.
De “utilizar IA” a saber realmente cómo se utiliza
La siguiente etapa de la inteligencia artificial empresarial no será simplemente tener más herramientas, sino tener mayor control sobre ellas.
Para una empresa, contar con un inventario actualizado puede parecer una tarea administrativa, pero permite responder preguntas fundamentales: qué modelos existen, qué datos utilizan, dónde funcionan, cuánto cuestan, quién los administra y qué nivel de autonomía tienen.
El desafío se vuelve todavía mayor cuando cada empleado puede acceder por su cuenta a herramientas generativas disponibles en internet. Una organización puede haber aprobado oficialmente una plataforma y, al mismo tiempo, tener decenas de servicios adicionales utilizados de manera informal por diferentes equipos.
Por eso, el dato de que ocho de cada 10 empresas mexicanas no saben exactamente qué IA tienen implementada no significa que la inteligencia artificial esté fallando. Al contrario: demuestra qué tan rápido se está extendiendo.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas empresas mexicanas saben exactamente qué IA utilizan?
Solo 20% de las organizaciones mexicanas consultadas en el estudio presentado por IBM afirmó conocer exactamente qué funcionalidades de IA tiene implementadas y dónde operan dentro de su infraestructura tecnológica. Esto significa que aproximadamente ocho de cada 10 no tienen esa visibilidad completa.
¿Cuántas empresas en México tienen un inventario de sus sistemas de IA?
De acuerdo con el mismo estudio, apenas 13% de las organizaciones mexicanas consultadas cuenta con un inventario de sus sistemas de inteligencia artificial. Este registro permite identificar los modelos utilizados, sus responsables, datos de entrada, proveedores y aplicaciones dentro de la empresa.
¿Qué tan extendido está el uso de inteligencia artificial en las empresas mexicanas?
El Banco de México reportó que 24.3% de las empresas con más de 100 trabajadores utilizaba o planeaba utilizar IA en los siguientes 12 meses, con una adopción considerablemente mayor entre compañías de más de 1,000 empleados, donde alcanzó 43.4%.









