El número de usuarios de dispositivos móviles cambia la forma en que las empresas pueden comunicarse con sus clientes. De ahí que las compañías se vean obligadas a adaptar sus funciones de negocio a este entorno. Una tarea que requiere tiempo, esfuerzo y dinero y que no siempre ofrece los resultados esperados.
La movilidad es un facilitador y a la vez un desafío para la mayoría de las empresas, según Micro Focus. “Los clientes quieren utilizar su smartphone o tableta para sus transacciones y las firmas,” comenta Ricardo Montes, director de Marketing de Micro Focus para Latinoamérica.
Las organizaciones se fijaron en que las comunicaciones móviles eficaces pueden reducir los costos, aumentar los ingresos, mejorar la satisfacción del cliente y, en última instancia, multiplicar los beneficios.
A pesar de las ventajas, expresa Montes, el efecto multiplicador móvil genera una enorme presión desde la dirección de las diferentes áreas de negocio a los equipos de desarrollo e implementación tradicionales que ahora deben ser capaces de asegurar una experiencia de usuario excepcional como elemento esencial para comprometer al usuario con estas nuevas aplicaciones.
Entonces, los clientes más exigentes son los que impulsan este cambio de mentalidad móvil que incluye cuestiones como lo qué pueden conseguir, lo que quieren en su contexto inmediato y momentos de necesidad. “El usuario toma el control y las empresas deben ir tras él a través de los dispositivos que él elija y superar sus expectativas”, indica Montes.
Al crear sus aplicaciones móviles, las empresas tienen que asegurar su despliegue consistente en múltiples configuraciones de dispositivos, plataformas y navegadores, de lo contrario puede comprometer su reputación y perder clientes. Antes de lanzar la aplicación hay que asegurar que las apps móviles proporcionen un buen nivel de rendimiento y la capacidad de respuesta es la dimensión crítica de la experiencia del usuario. Debe funcionar de manera óptima en todas las plataformas y redes.
Si una firma proporciona una aplicación que no cumple con las altas expectativas de los consumidores es más que probable que acuda con otro proveedor. La prueba es más importante que nunca para asegurar excelentes experiencias de usuario. La proliferación de dispositivos y aplicaciones móviles cambia el panorama del desarrollo. Cada día aparecen nuevas versiones de los navegadores móviles y nuevos dispositivos móviles.
Micro Focus señala que los desarrolladores y probadores de aplicaciones móviles necesitan un enfoque integrado y automatizado que tenga en cuenta la gran cantidad de sistemas operativos y dispositivos disponibles y gestionar la carga de trabajo generada por el efecto multiplicador móvil. “Los costos se pueden reducir mediante la transferencia de la carga de trabajo a la nube, que ofrece una infraestructura más flexible y dinámica. Se pude aprovechar el poder de la nube para probar la mayoría de los navegadores disponibles y para simular la experiencia del usuario en escenarios de la vida real a través de una gran variedad de plataformas y dispositivos móviles”.









