Si bien los tres modelos responden al nombre de GeForce GT 730, las diferencias entre ellos son importantes en cuanto a la cantidad de núcleos y otras características básicas. Las tres GPUs utilizan una interfaz PCI Express 2.0 y se orientan a usuarios que buscan una solución gráfica discreta para equipos de escritorio básicos.
El primer modelo de la serie de GPUs GeForce GT 730 de Nvidia contiene 96 núcleos CUDA y una interfaz de memoria de 128 bits, la cual brinda acceso a 1 GB de memoria DDR3. El procesador gráfico corre a 700 MHz, y la memoria presenta una frecuencia efectiva de 1,8 GHz. Los otros dos modelos incluyen 384 núcleos CUDA corriendo a 902 MHz. Uno de ellos ofrece 2 GB de memoria DDR3 que se acceden por medio de una interfaz de 64 bits y corren a 1,8 GHz, mientras que el otro sólo ofrece 1 GB de memoria, pero en este caso se trata de DDR5 (aunque también opera por medio de una interfaz de 64 bits).
No están claras las intenciones de Nvidia al incluir un modelo con 96 núcleos CUDA con la misma denominación que otros modelos que incluyen 384 núcleos. Es posible que esta estrategia cause confusión en el mercado, dado que convivirán productos llamados de la misma manera pero con características muy diferentes. Al margen de esta particularidad, es de suponer que estas nuevas GPUs de Nvidia apuntarán a placas gráficas discretas para equipos de escritorio básicos, ya que es probable que muchas soluciones gráficas integradas en microprocesadores las superen en performance.
Es de esperarse que los fabricantes de placas próximamente generen múltiples versiones de productos basados en estas GPUs, ofreciendo toda clase de tamaños y formas, incluyendo placas de único slot y de bajo perfil. No se ha difundido ninguna información de precio, pero –dependiendo del modelo– no deberían situarse por encima de unas pocas decenas de dólares.









