Una joven empresa llamada Soft Machines, creada por veteranos de la industria de chips, está trabajando en una nueva clase de procesadores basada en una arquitectura de conjunto virtual de instrucciones (VISC, por Virtual Instruction Set Computing). La empresa promete crear núcleos virtuales que son entre 1,7 y 2,2 veces más veloces que sus equivalentes físicos.
Soft Machines señala que los núcleos virtuales alcanzan un rendimiento de 2,1 instrucciones por núcleo en los benchmarks SPEC 2006, en comparación con las 1,39 instrucciones de los núcleos Intel “Haswell”.
La mayoría de las aplicaciones no están optimizadas para procesadores multi-núcleo o para ejecutar en múltiples threads (o sub-procesos), por lo que terminan usando un único núcleo, aun cuando el procesador tenga muchos. Eso significa un desperdicio de performance que se podría evitar si se usan todos o la mayoría de los núcleos.
La forma en que trabaja VISC consiste en reunir múltiples núcleos físicos y crear un único “núcleo virtual” que ofrece una performance en la ejecución de threads individuales muy superior a la que ofrece un único núcleo físico. El principal beneficio de esta novedad es que las aplicaciones que corren en un único thread ganarán en performance al funcionar como si estuvieran optimizadas para usar múltiples threads o múltiples núcleos, resultando significativamente más veloces que si utilizaran un único núcleo físico.
Soft Machines observó que sus núcleos virtuales mantuvieron una performance comparable a la de los núcleos comunes, reduciendo el consumo entre un cuarto y un tercio. El consumo podría llegar a reducirse a la mitad, si las aplicaciones utilizan dos threads virtuales. El chip virtual puede aparentemente dividirse también en múltiples núcleos virtuales.
El prototipo de Soft Machines es capaz de correr Linux y Android 4.0 (Ice Cream Sandwich). La compañía señaló que eventualmente construirá un SoC (system on a chip) completo con GPU y controlador de DRAM.
Es difícil que una nueva empresa de chips tenga éxito en una industria dominada por gigantes de la talla de Intel y AMD. Pero si Soft Machines no consigue hacerse un lugar en el mercado por sus propios medios, tal vez pueda aliarse a un grande como Nvidia, empresa que recientemente comenzó a experimentar con diseños de CPUs basados en software.









