Viviana García, la gerente regional en Colombia de Plextor, reveló características de la interfaz M.2 para unidades de estado sólido que se popularizó a partir de la aparición de las motherboards con chipsets X99 y X97 de Intel. Según indica García, la mayor fortaleza de M.2 radica en su soporte para velocidades que llegan a ser hasta el doble de rápidas que PCIe 2.0.
La interfaz M.2 antes fue conocida como “Formato de Próxima Generación” (NGFF, por Next Generation Form Factor). “El término ‘interfaz’ comprende al nivel de la señal, el nivel eléctrico y el nivel del hardware”, arranca explicando Viviana García. “El nivel de la señal es responsable en primera instancia de la comunicación e intercambio de señales entre la unidad de control central y el dispositivo mediante la adhesión a protocolos de comunicación específicos que facilitan la transmisión de datos. El nivel eléctrico involucra lo relacionado a la administración de energía, incluyendo voltaje de trabajo, corriente eléctrica y administración de la alimentación energética. En contraste, el nivel de hardware lidia con aspectos externos que son más visibles para el usuario. Factores como el formato del conector (ej. ranura del socket, forma y configuración de los pines) y las dimensiones entran en el ámbito de la administración del hardware”.
La razón de abordar tal nivel de detalle radica en que el modelo convencional de una única interfaz para un tipo de señal al que nos hemos acostumbrado está actualmente atravesando significativos cambios. “La interfaz M.2, establecida inicialmente por Intel, solamente tenía definidos los niveles eléctricos y de hardware”, amplía la gerente de Plextor. “En otras palabras, Intel solamente especificó la interfaz del socket y las especificaciones eléctricas del M.2, dejando el diseño del nivel de señal abierto a los desarrolladores, dependiendo del tipo de producto y sus necesidades. Esto significa que muchos productos, sea una tarjeta de red inalámbrica, placa de expansión USB 3.0 y aún un adaptador SATA, pueden aprovechar las ventajas de la interfaz M.2. Esto debería explicar por qué Intel se refirió originalmente a M.2 como NGFF. Es importante destacar que la actual interfaz SATA alcanzó un cuello de botella en los 6 Gb/s (con un techo aproximado de 570 MB/s) de la tasa de transferencia de la interfaz SATA III y ha sido por mucho tiempo la pesadilla en términos de rendimiento de los productos SSD de parte de todos los fabricantes. La tasa de transferencia de datos ha sido el mayor obstáculo que se ha puesto en el camino de la mejora en el rendimiento para numerosos productos SSD, pero sería injusto señalar a SATA IO como el principal culpable del problema. Las tecnologías relevantes simplemente han avanzado demasiado rápido para que las especificaciones puedan ponerse al día”.
Según explica García, la eliminación de la barrera de la velocidad de transferencia de datos fue uno de los factores claves que llevaron a la creación de la interfaz M.2. “La mayor fortaleza de la interfaz M.2 yace en su soporte de velocidades de transferencia de datos, que llegan a ser hasta el doble de rápidas que PCIe 2.0 (la velocidad de transferencia teórica de PCIe 2.0 x2 es de 1GB/s, que es el doble de rápido que la actual interfaz SATA III), haciendo de ésta un candidato principal como la interfaz dedicada para discos SSD de alta velocidad. Esto significa, a su vez, que veremos una gran variedad de discos SSD con interfaz M.2 disponibles en el mercado. Dicho esto, para garantizar la compatibilidad con los productos de tecnología actual, M.2 ha sido diseñado para ser compatible con la señal SATA. En otras palabras, los SSD con interfaz M.2 vendrán en dos soportes: uno para la interfaz de señal PCIe y otro para la interfaz de señal SATA. Con la línea de productos Plextor, para el primer soporte aplica el M6e y, para el segundo soporte, corresponde el M6G (también con interfaz M.2). En cuanto a lo que a velocidad se refiere, la interfaz PCIe sigue siendo superior. Otro incentivo que ayudó al nacimiento de la interfaz M.2 ha sido el diseño de un reemplazante para la interfaz mSATA, que todos han estado buscando para utilizar en notebooks. ¿Por qué la interfaz M.2? El hecho de que el formato mSATA sea solamente compatible con la interfaz SATA II (3Gb/s), que definitivamente no es una pareja adecuada para la última generación de chipsets que vemos hoy día en términos de velocidad de transferencia de datos, es simplemente natural que las notebooks adopten y adhieran a la interfaz M.2 de modo que la era de la unificación amanece nuevamente para las interfaces de dispositivos de almacenamiento. En caso de que algún usuario tenga alguna razón para continuar utilizando la interfaz mSATA, no tendrá problemas con el clásico M6M de Plextor”.
Uno de los aspectos más interesantes de M.2 es que, sin importar qué tan desactualizada pueda estar una PC, los usuarios pueden experimentar la vertiginosa velocidad que dicha interfaz tiene para ofrecer siempre y cuando cuenten con un puerto PCIe. “Es importante aclarar que no se pueden utilizar dispositivos con interfaz M.2 directamente en PCs que no estén preparadas para ello, pero los discos SSD M6e de Plextor con interfaz PCIe pueden conectarse directamente a un puerto PCIe y de esa forma disfrutar del rendimiento y los beneficios de las más modernas tecnologías actuales”, concluyó Viviana García.









