La actualización de su roadmap para los siguientes dos años revela que los procesadores de quinta y sexta generación llegarán en la primera y segunda mitad del 2015, respectivamente.
La siguiente generación, denominada Broadwell estará en el mercado durante la primavera del próximo año, aunque Intel ya lanzó los primeros procesadores basados en la arquitectura Broadwell, a los cuales llamó Core M.
Estos chips de quinta generación están basados en el proceso de fabricación de 14 nanómetros.
Los principales beneficios que estos procesadores traerán se refieren a las mejoras en el consumo de energía.
Los siguientes en aparecer serán los procesadores de arquitectura Braswell (gama baja y media) y Skylake (gama alta), en la segunda mitad del siguiente año.
En principio Intel lanzará dos series de procesadores: Broadwell-K y Skylake-K, los primeros pertenecientes al socket LGA1150 y para tarjetas madre de chipset Z97 y H97.
Estos chips contarán también con la octava generación de gráficos integrados Iris Pro de Intel, y según la información de la compañía, doblarán en rendimiento a las Intel HD 4600.









