A partir de que los dueños de grandes centros de datos comienzan a desarrollar sus propios servidores diseñados para sus cargas de trabajo específicas, para las empresas de chips tales como Intel empieza a ser cada vez más importante ofrecer microprocesadores ajustados a las necesidades exactas de sus clientes. El año pasado, Intel proveyó chips diseñados a medida a 18 clientes, y de cara al futuro, la empresa quiere hacer crecer ese número.
“La tendencia es creciente”, señaló Diane Bryant, vicepresidente senior y gerente general del grupo de centros de datos y sistemas conectados de Intel, en una entrevista publicada por IDG News. “El año pasado hemos entregado 18 soluciones de procesadores a medida a una gama plena de clientes –clientes directos, OEMs y usuarios finales– para satisfacer sus necesidades específicas”.
Hasta hace unos pocos años, había tres gigantes de los servidores –HP, Dell e IBM– que comandaban el mercado con productos estándares que satisfacían las necesidades de la mayoría de los clientes. Hoy en día, las compañías como Apple, Facebook, Google o Microsoft, que utilizan centros de datos de nube masivos, requieren equipamiento personalizado para esos centros. Algunas compañías –por ejemplo, Facebook o Google– incluso se encargan de ensamblar sus propios servidores personalizados. Los microprocesadores dentro de esos servidores están diseñados especialmente para resolver las necesidades específicas de las empresas que los usan. En la actualidad, el nivel de personalización de los microprocesadores no es muy alto; básicamente, esa personalización apunta a lograr altos niveles de performance manteniendo el costo de propiedad en el mínimo.
“Tendremos clientes con objetivos de consumo energético muy específicos, por lo que crearemos versiones con cambios en frecuencias, cambios en cantidad de núcleos, para reducir el consumo”, explicó Bryant. “Todo se reduce a la escala. Tenía un proveedor de servicios de nube que me dijo que una misma aplicación estaba corriendo a lo largo de decenas de miles de servidores. En un caso semejante, se puede hacer un ajuste fino del servidor especialmente para esa aplicación, exprimiéndole cada bit de performance y reduciendo al mínimo los costos operativos”.
La próxima ola de personalización no sólo involucrará algún ajuste de los microprocesadores y las entradas/salidas, sino que también incluirá chips encargados a pedido con motores de procesamiento e interfaces de E/S diseñadas especialmente, según lo dicho por AMD.
“Con nuestra capacidad actual de desarrollo de SoCs, podemos hacer cambios rápidos de nuestro producto base con aceleradores muy particulares”, continuó Bryant. “Ya sea aceleración del reconocimiento de voz, o encriptación, o aceleración de gráficos… todos los diferentes tipos de aceleradores que apuntan a diferentes aplicaciones. Podemos entregar productos particulares allí también”.
A medida que los microprocesadores de servidores se vuelven SoCs (system-on-chips), su personalización para cargas de trabajo particulares no debería ser muy compleja. De hecho, AMD ya ha formado una división de productos semi-personalizados que hasta el momento ha diseñado SoCs para las consolas de juego de próxima generación de Microsoft y Sony. Eventualmente, los mismos grupos de productos pueden desarrollar soluciones personalizadas para servidores.
“Tenemos este maravilloso núcleo Xeon, y ahora Intel cuenta con una capacidad de system-on- chip que rápidamente podemos cambiar tomando diferentes bloques de propiedad intelectual y aceleradores. ¿Por qué no tomar este núcleo Xeon y casarlo con la capacidad de SoC, para salir con procesadores muy específicos destinados a funciones muy particulares?”, concluyó la vicepresidente de Intel.









