En el año 2011, la empresa inventora de las APUs decidió expandir sus horizontes y desembarcó en el mercado de memorias con sus productos Radeon Memory. Recientemente, en una jugada aún más audaz, AMD ingresó en el mercado de almacenamiento con una línea de SSDs que también lleva la marca Radeon.
Los flamantes discos de estado sólido de AMD, integrantes de una serie llamada Radeon R7, son fabricados por OCZ utilizando memorias flash NAND MLC fabricadas por Toshiba.
En lugar de posicionar a los SSD Radeon R7 como una línea de productos en sí misma, AMD optó por ubicarlos dentro de la gama de productos de OCZ. Tras esta incorporación, los productos de OCZ se dividen en la serie de SSDs Vector 150, destinados a estaciones de trabajo para profesionales; los Radeon R7, para gamers, y los Vertex 460, orientados al segmento medio y masivo de usuarios de computadoras.
El controlador dentro de los SSDs Radeon R7 es un Barefoot 3 M00, el cual, en conjunto con las memorias flash MLC de 19nm de Toshiba, les otorga un rendimiento de hasta 550 MB/seg. en lectura secuencial y de hasta 530 MB/seg. en escritura secuencial. Las opciones de capacidad inicialmente se situarán entre 120 y 480 GB. El precio final de referencia para el mercado estadounidense del modelo de 120 GB es de U$S 99,99.
Cabe destacar que los primeros SSDs de AMD no sólo llevan el nombre Radeon, sino también el calificativo R7, lo que permite suponer que en un futuro habrá también modelos de SSDs Radeon R9.









