Mujeres, nube e inteligencia artificial: una oportunidad para redefinir el futuro tecnológico

Está transformando el mercado laboral y abriendo nuevas oportunidades. En este escenario, ampliar la participación femenina en tecnología resulta clave para impulsar innovación, diversidad y desarrollo sostenible en América Latina.
Sofía Guidotti, General Manager de Oracle APUB y Perú.
Sofía Guidotti, General Manager de Oracle APUB y Perú.
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Por Sofía Guidotti, General Manager de Oracle APUB y Perú.

Cada 8 de marzo nos invita a reflexionar sobre los avances logrados, pero también sobre el lugar que queremos ocupar en el futuro. En un contexto de transformación acelerada, esa pregunta adquiere un nuevo significado.

La expansión de la nube y la inteligencia artificial no representa una actualización tecnológica más. Está redefiniendo industrias, modelos operativos y las habilidades que demanda el mercado laboral. Según el Future of Jobs Report 2025 del World Economic Forum, más del 50% de los trabajadores necesitarán capacitación significativa para adaptarse a los cambios tecnológicos que se evidenciarán hacia 2030. Este proceso no solo modifica cómo trabajamos, sino también quiénes participan en la construcción de esa transformación.

A nivel global, la representación femenina en tecnología continúa siendo baja ocupando aproximadamente el 26% de los roles profesionales en la industria tecnológica y apenas el 19% de los puestos vinculados a inteligencia artificial y aprendizaje automático. En paralelo, en América Latina, la adopción de soluciones en la nube y de inteligencia artificial avanza con dinamismo, aunque todavía enfrenta desafíos en infraestructura y talento especializado. Esto no solo evidencia una brecha, sino que resalta la magnitud de la oportunidad en un momento de cambio estructural.

La presencia de mujeres en la industria tecnológica sigue siendo minoritaria: a nivel global representan cerca del 26% de los roles profesionales y menos del 20% en áreas vinculadas a inteligencia artificial.
La presencia de mujeres en la industria tecnológica sigue siendo minoritaria: a nivel global representan cerca del 26% de los roles profesionales y menos del 20% en áreas vinculadas a inteligencia artificial.

A diferencia de revoluciones tecnológicas anteriores, el ecosistema actual no se limita al desarrollo de software tradicional. La economía cloud y la inteligencia artificial requieren perfiles que integren análisis de datos, visión estratégica, experiencia de usuario, ética, gestión y liderazgo. Esta convergencia abre nuevos espacios donde trayectorias diversas pueden aportar valor real y donde el talento femenino puede incorporarse desde múltiples puntos de entrada, no solo desde caminos técnicos convencionales.

En este escenario, ampliar la participación femenina no implica únicamente sumar talento a un sector existente, sino contribuir activamente a definir cómo funcionarán los sistemas que impactarán en educación, salud, servicios financieros y empleo. La inteligencia artificial no es solo una herramienta técnica; es una forma de organizar información, establecer prioridades y diseñar soluciones. Cuanto más diversa sea la mirada que interviene en ese proceso, mayor será la capacidad de generar innovación sostenible.

En mi experiencia liderando equipos en la región y actualmente con proyectos de Oracle en Argentina, Paraguay, Uruguay, Bolivia y Perú, veo cómo la transformación digital abre oportunidades reales cuando se acompaña de políticas de desarrollo de talento y espacios de liderazgo inclusivo. La innovación no surge únicamente del conocimiento técnico, sino del cruce entre distintas perspectivas y experiencias.

La expansión de la nube y la inteligencia artificial está redefiniendo industrias y perfiles laborales, impulsando la necesidad de nuevas habilidades y capacitación continua.
La expansión de la nube y la inteligencia artificial está redefiniendo industrias y perfiles laborales, impulsando la necesidad de nuevas habilidades y capacitación continua.

Existe el riesgo de que la brecha histórica de género se traslade también al campo de la inteligencia artificial. Sin embargo, este momento ofrece algo distinto: hoy contamos con mayor conciencia sobre la importancia de la diversidad y con herramientas concretas para promoverla desde el inicio. La clave está en aprovechar esta etapa fundacional para diseñar entornos más abiertos y colaborativos.

La formación continua y la actualización profesional son factores determinantes en este proceso. La tecnología evoluciona con rapidez, y la capacidad de aprender, reconvertirse y adquirir nuevas habilidades se convierte en un habilitador estratégico. Empresas, instituciones educativas y gobiernos tienen la oportunidad de facilitar ese acceso y acompañar el desarrollo del talento en todas sus dimensiones.

Equipos diversos contribuyen a desarrollar soluciones tecnológicas más inclusivas y sostenibles, especialmente en áreas clave como inteligencia artificial.
Equipos diversos contribuyen a desarrollar soluciones tecnológicas más inclusivas y sostenibles, especialmente en áreas clave como inteligencia artificial.

La expansión de la nube y la inteligencia artificial marca un punto de inflexión para la región. La diferencia no depende de la tecnología en sí misma, sino de las decisiones que tomemos hoy como organizaciones y como sociedad.

Por ello, este 8 de marzo es una invitación a asumir ese desafío con visión de futuro. Participar en el diseño de la nueva infraestructura digital no es solo una cuestión de equidad; es una estrategia para construir un desarrollo más competitivo, resiliente y diverso para América Latina.

Porque el futuro tecnológico ya está en marcha. Y redefinir quiénes lo construyen es parte esencial de ese proceso.

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