“La nube no está flotando en el cielo”. La frase resume uno de los principales desafíos que enfrenta Colombia en su intención de convertirse en un centro regional de infraestructura digital. Detrás de los servicios cloud, las plataformas de inteligencia artificial y las aplicaciones que utilizan millones de personas existen edificios que necesitan enormes cantidades de energía, redes de alta capacidad y condiciones operativas estables.
El potencial del país fue analizado durante el panel “Centros de Datos”, organizado el 8 de julio de 2026 por PRISA Media y la Delegación de la Unión Europea en Colombia, dentro de la iniciativa Global Gateway. No se trató de la presentación de un informe técnico, sino de un conversatorio con representantes de Fide Partners, Nokia, Indra Group y la Unión Europea. Los participantes coincidieron en que Colombia cuenta con ventajas relevantes, aunque todavía debe acelerar las inversiones en energía, regulación, ciberseguridad y talento.
Colombia ocupa el cuarto lugar en la región
Durante el encuentro, Felipe Sarmiento, manager de Fide Partners, señaló que Bogotá es actualmente el cuarto hub más importante de América Latina, detrás de los mercados de Brasil, México y Chile.

Según la estimación presentada por el especialista, el país tendría entre 50 y 60 megavatios de capacidad instalada en centros de datos. La cifra muestra que Colombia ya cuenta con una base operativa, pero también evidencia la distancia que la separa de los principales polos regionales.
El Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones ya había expresado esta ambición en octubre de 2024. En ese momento, la entidad anunció que trabajaría en la creación de nuevas instalaciones para fortalecer el desarrollo de inteligencia artificial, servicios en la nube e Internet de las cosas, con el objetivo de posicionar a Colombia como productor de tecnología y referente regional.
Los cables submarinos son una ventaja estratégica
Una de las principales fortalezas colombianas es su ubicación. El país funciona como un punto de conexión entre América del Norte, Centroamérica y América del Sur, además de tener acceso tanto al océano Pacífico como al Caribe.
ProColombia informa que existen diez cables submarinos de fibra óptica en funcionamiento y otros dos en construcción. Esta infraestructura permite transportar información hacia distintos mercados internacionales y reducir la dependencia de una única ruta de comunicaciones.
Durante el panel organizado junto con la Unión Europea se mencionaron cifras de entre diez y trece sistemas submarinos. La diferencia puede responder a la metodología utilizada para contar cables activos, enlaces, sistemas o proyectos en desarrollo. Más allá del número exacto, existe consenso sobre el valor de esta conectividad para atraer operadores internacionales.
Los cables, sin embargo, no son suficientes por sí solos. Un hub competitivo también necesita redes terrestres de fibra óptica, puntos de intercambio de tráfico, redundancia, baja latencia y conexiones estables entre los campus y los principales centros empresariales.

La energía será la prueba más importante
Colombia dispone de una matriz eléctrica amplia y con una participación significativa de fuentes renovables. Al 31 de marzo de 2026, el Sistema Interconectado Nacional contaba con una capacidad efectiva neta de 21.287 MW. Durante el primer trimestre del año se incorporaron 258,9 MW mediante nuevos proyectos de generación solar.
La UPME indicaba, con información actualizada al 14 de julio de 2026, que la generación hidráulica representaba el 54,93% de la capacidad instalada considerada por el organismo, mientras que las fuentes solares y eólicas alcanzaban el 19,23%.
Pero conocer la capacidad total del país no responde completamente si existe energía suficiente para los nuevos campus tecnológicos. Los operadores necesitan potencia disponible en puntos específicos, conexiones a redes de transmisión, redundancia, estabilidad de precios y garantía de suministro durante las 24 horas.
Por eso, el reto no consiste únicamente en generar más electricidad. También será necesario construir subestaciones, ampliar líneas de transmisión y coordinar la llegada de grandes cargas con la planeación energética nacional y regional.

Una inversión de US$1.300 millones muestra la escala
El proyecto que mejor dimensiona el desafío es la expansión anunciada por ODATA en Cundinamarca. La compañía informó una inversión de US$1.300 millones para desarrollar los campus BG02 y BG03 en Mosquera y Tenjo.
Las instalaciones tendrán una capacidad combinada de 144 MW: 24 MW correspondientes al BG02 y 120 MW al BG03. Las primeras fases fueron programadas para completarse durante el segundo semestre de 2026, según el cronograma comunicado originalmente por la empresa.
Por sí solos, ambos proyectos tendrían una capacidad superior al doble de los 50 o 60 MW que, según la estimación presentada en el conversatorio, se encuentran instalados actualmente en el país.
El BG03 también fue diseñado para convertirse en el primer centro de datos colombiano conectado directamente al sistema local de transmisión eléctrica. Esa decisión busca asegurar estabilidad y escalabilidad, pero también demuestra que los proyectos de gran tamaño requieren soluciones energéticas específicas y no pueden depender solamente de la infraestructura convencional de distribución.
La inteligencia artificial aumenta la presión
El crecimiento de la inteligencia artificial está elevando la cantidad de servidores y aceleradores que necesitan las empresas. Estas cargas demandan más potencia por rack y generan mayores necesidades de refrigeración que los servicios informáticos tradicionales.
Los operadores tendrán que combinar sistemas de enfriamiento eficientes, uso responsable del agua, monitoreo energético y capacidad para integrar refrigeración líquida. ODATA, por ejemplo, anunció que sus nuevos campus podrán trabajar con densidades de hasta 50 kW por rack y estarán preparados para incorporar sistemas líquidos destinados a cargas de IA.
Este cambio también exige una mirada ambiental. Atraer inversiones no dependerá solo de ofrecer energía, sino de demostrar que esa electricidad puede suministrarse de forma confiable, competitiva y compatible con los compromisos de sostenibilidad de las compañías tecnológicas.

Regulación, seguridad y talento completan la ecuación
La disponibilidad eléctrica no es la única barrera. Los participantes del conversatorio señalaron que Colombia necesita reglas estables, seguridad jurídica, regulación actualizada sobre datos e inteligencia artificial, infraestructura resiliente y profesionales especializados.
La Política Nacional de Inteligencia Artificial, formalizada mediante el CONPES 4144 de 2025, contempla más de 100 acciones hasta 2030 y una inversión pública indicativa de 479.000 millones de pesos. Aunque no constituye una política exclusiva para centros de datos, establece una hoja de ruta para fortalecer capacidades digitales, investigación, gobernanza y adopción tecnológica.
También será necesario formar ingenieros eléctricos, especialistas en refrigeración, técnicos de mantenimiento, profesionales de redes, expertos en ciberseguridad y operadores de infraestructura crítica. Sin ese talento, los edificios pueden construirse, pero será más difícil mantenerlos en funcionamiento con estándares internacionales.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuántos data centers tiene Colombia? No existe un registro público único y actualizado que incluya todas las instalaciones del país. Durante un panel realizado en julio de 2026 se estimó que Colombia cuenta con entre 50 y 60 MW de capacidad instalada para centros de datos.
- ¿Por qué Colombia puede convertirse en un hub de centros de datos? El país posee una ubicación estratégica, acceso a cables submarinos internacionales, conectividad con distintos mercados, una matriz eléctrica con alta participación renovable y cercanía con grandes centros empresariales.
- ¿Colombia tiene energía suficiente para nuevos centros de datos? El sistema eléctrico nacional tiene capacidad de generación, pero los grandes campus necesitan energía disponible en ubicaciones concretas, conexiones de transmisión, redundancia y suministro continuo. Por eso, la expansión dependerá también de nuevas redes y subestaciones.
- ¿Dónde se construirán los nuevos centros de datos de ODATA? Los campus BG02 y BG03 fueron proyectados en Mosquera y Tenjo, en Cundinamarca. Tendrán una capacidad conjunta de 144 MW y representan una inversión anunciada de US$1.300 millones.
- ¿Qué relación existe entre los data centers y la inteligencia artificial? Los modelos de inteligencia artificial requieren grandes cantidades de capacidad informática. Esto incrementa la demanda de servidores, electricidad, redes de alta velocidad y sistemas avanzados de refrigeración.
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