Colombia avanza en la regulación de la inteligencia artificial en salud: ¿Cómo podría cambiar la atención a los pacientes?

La nueva regulación colombiana sobre inteligencia artificial en salud establece reglas para el uso de estas tecnologías en telemedicina y refuerza la supervisión de los profesionales, la transparencia y la seguridad de los datos. El objetivo es aprovechar el potencial de la IA para mejorar la atención sin reemplazar el criterio clínico.

La inteligencia artificial comienza a transformar la forma en que se presta la atención en salud y, en Colombia, su incorporación ya empieza a encontrar nuevas definiciones regulatorias. Un ejemplo es la Resolución 1644 de 2026, que actualiza las disposiciones sobre telesalud y telemedicina e incorpora lineamientos específicos para el uso de plataformas basadas en inteligencia artificial como apoyo a la atención mediante telemedicina.

La norma establece un principio fundamental: la IA puede apoyar al profesional de la salud, pero no sustituir su criterio, juicio clínico ni autonomía. Asimismo, el paciente debe ser informado previamente cuando estas herramientas sean utilizadas durante su atención, incluyendo sus capacidades, alcances y limitaciones.

La regulación también plantea exigencias para las soluciones de inteligencia artificial con impacto clínico, que deben contar con validación técnica y clínica documentada, considerando aspectos como su desempeño, posibles sesgos, calidad de los datos, ciberseguridad y supervisión humana.

Este avance ocurre en un momento en que la transformación digital de la salud entra en una nueva etapa. Durante años, la digitalización permitió avanzar desde los registros en papel hacia historias clínicas electrónicas y sistemas capaces de gestionar cada vez más información. Ahora, el desafío es conectar, analizar y aprovechar esos datos para convertirlos en conocimiento útil que apoye la toma de decisiones y contribuya a una mejor atención.

La inteligencia artificial puede contribuir en este proceso mediante el análisis de grandes volúmenes de información, la identificación de patrones, la automatización de tareas administrativas y el apoyo a procesos clínicos que requieren considerar múltiples variables. Su potencial, sin embargo, depende en gran medida de la calidad, disponibilidad y contexto de los datos con los que trabaja.

“La inteligencia artificial no busca reemplazar al profesional de la salud, sino entregarle nuevas capacidades para apoyar su trabajo y la toma de decisiones. Para que esto ocurra de manera efectiva, estas tecnologías necesitan integrarse con la información clínica y con los flujos de trabajo de las organizaciones, manteniendo siempre la supervisión humana”, afirma Alfredo Almerares, Clinical Executive Manager en InterSystems.

En este escenario, la interoperabilidad adquiere un papel fundamental. Cuando la información clínica permanece fragmentada entre diferentes sistemas e instituciones, también se limita la capacidad de las nuevas tecnologías para aprovecharla. En cambio, contar con información accesible, confiable y disponible de manera segura permite construir una base más sólida para incorporar inteligencia artificial en los procesos asistenciales.

En esta evolución, InterSystems desarrolla tecnologías orientadas a incorporar inteligencia artificial dentro de los flujos de trabajo de las organizaciones de salud. IntelliCare, su sistema de información de salud de nueva generación, integra capacidades de inteligencia artificial para apoyar procesos clínicos y administrativos, manteniendo al profesional de la salud como parte fundamental de la toma de decisiones.

Para Colombia, donde el sistema de salud enfrenta desafíos relacionados con la eficiencia, el acceso y la coordinación de la atención, la incorporación responsable de estas tecnologías representa una oportunidad para reducir cargas administrativas, aprovechar mejor la información disponible y apoyar una atención más oportuna y coordinada.

El desafío será avanzar hacia un ecosistema en el que inteligencia artificial, interoperabilidad y datos clínicos funcionen de manera integrada, bajo principios de seguridad, privacidad, gobernanza, transparencia y responsabilidad clínica. De esta manera, la tecnología podrá convertirse en un habilitador para facilitar el trabajo de los profesionales y contribuir a mejores decisiones y experiencias de atención para los pacientes.

La nueva regulación colombiana sobre inteligencia artificial en salud establece reglas para el uso de estas tecnologías en telemedicina y refuerza la supervisión de los profesionales, la transparencia y la seguridad de los datos. El objetivo es aprovechar el potencial de la IA para mejorar la atención sin reemplazar el criterio clínico.

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