De los ataques con IA a los agentes autónomos: qué deberán proteger las empresas en 2026, según Fortinet

En XPERTS Roadshow SOLA, la compañía mostró cómo la inteligencia artificial está acelerando tanto las amenazas como la defensa y explicó por qué soberanía digital, protección de la IA y convergencia tecnológica pasan al centro de la estrategia de ciberseguridad.
Hernando Castiglioni, director de Ingeniería para Argentina de Fortinet, durante la apertura del XPERTS Roadshow.
Hernando Castiglioni, director de Ingeniería para Argentina de Fortinet, durante la apertura del XPERTS Roadshow.
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Fortinet está llevando a cabo en Buenos Aires una nueva edición de XPERTS Roadshow para la región SOLA, que reúne del 5 al 9 de octubre a ingenieros de la compañía y de sus socios de negocios de Argentina, Chile, Paraguay, Perú, Uruguay y Bolivia. El encuentro propone una semana de entrenamiento intensivo, actualización tecnológica y análisis de las tendencias que podrían transformar la ciberseguridad durante los próximos años.

Tras la apertura de la sesión plenaria a cargo de Hernando Castiglioni, director de Ingeniería para Argentina de Fortinet, Ben Wilson, CISO adjunto y vicepresidente sénior de Gestión de Productos de la compañía, planteó un escenario atravesado por un cambio central: la inteligencia artificial está aumentando simultáneamente las capacidades de atacantes y defensores.

La IA puede acelerar el descubrimiento de vulnerabilidades, correlacionar enormes volúmenes de telemetría, automatizar pruebas de seguridad y mejorar la respuesta a incidentes. Pero las mismas capacidades pueden utilizarse para encontrar debilidades, generar código para exploits y automatizar cadenas de ataque. Fortinet viene advirtiendo, además, que la combinación de IA con herramientas como MCP permite automatizar diferentes etapas de una ofensiva incluso sin conocimientos avanzados de programación.

Para Ben Wilson, el avance de la IA agéntica cambia el modelo de seguridad: ya no basta con saber qué chatbot utilizan los empleados, sino también qué agentes operan, qué datos consultan y qué acciones pueden ejecutar.
Para Ben Wilson, el avance de la IA agéntica cambia el modelo de seguridad: ya no basta con saber qué chatbot utilizan los empleados, sino también qué agentes operan, qué datos consultan y qué acciones pueden ejecutar.

La consecuencia es un cambio en los tiempos de la defensa. Durante la presentación apareció un concepto concreto: “mitigar primero, parchear después”. Las ventanas trimestrales de actualización resultan insuficientes frente a amenazas que evolucionan a velocidad de máquina. La propuesta pasa por aplicar rápidamente mitigaciones de los fabricantes, parches virtuales y otros controles compensatorios, junto con registro continuo de actividad y mecanismos automatizados de búsqueda de amenazas.

De la IA asistiva a los agentes

Otro de los cambios analizados fue el paso de la IA asistiva a la IA agéntica. Mientras la primera ejecuta tareas acotadas y depende de una persona para decidir los siguientes pasos, un agente puede trabajar hacia un objetivo, adaptarse al contexto, utilizar herramientas y completar secuencias de acciones con un grado mucho mayor de autonomía.

Esto amplía la superficie que debe proteger una organización. Ya no alcanza con controlar qué chatbot utiliza un empleado: resulta necesario conocer qué agentes operan, a qué información acceden, qué herramientas utilizan y qué acciones pueden ejecutar.

En este terreno, Fortinet mostró su concepto de Agentic Fabric, basado, entre otros elementos, en MCP (Model Context Protocol), un asistente unificado a través de Security Fabric e integración con herramientas de terceros. En paralelo aparece Agentic Trust, asociado a la visibilidad y el control de la denominada shadow AI, la identidad de dispositivos, el análisis forense de endpoints y la inspección de MCP.

La apertura de Hernando Castiglioni dio inicio a una semana de entrenamiento técnico y actualización sobre las tendencias que marcarán la evolución de la ciberseguridad.
La apertura de Hernando Castiglioni dio inicio a una semana de entrenamiento técnico y actualización sobre las tendencias que marcarán la evolución de la ciberseguridad.

Cómo detener un prompt injection antes de que llegue al modelo

Uno de los momentos más concretos de la presentación fue una demostración realizada por Wilson sobre cómo detener un ataque de prompt injection. Este tipo de ataque busca engañar al sistema de IA para que ignore sus instrucciones o realice acciones no autorizadas.

Para hacerlo, utilizó FortiAIGate, una tecnología que Fortinet define como un gateway de seguridad de IA en tiempo de ejecución. Se ubica entre las aplicaciones de IA y los proveedores de grandes modelos de lenguaje y monitorea las entradas y salidas en tiempo real para aplicar políticas y controles de seguridad. Entre las amenazas contempladas por Fortinet figuran el prompt injection, la fuga de datos y la manipulación o robo de modelos.

La documentación técnica permite precisar cómo funciona la protección observada durante la demostración. Los prompts atraviesan un Input Guard antes de alcanzar el LLM. Su detector de prompt injection puede configurarse para generar una alerta o utilizar la política “Alert & Deny”, que bloquea completamente la solicitud. El intento queda registrado para que posteriormente pueda ser investigado por los equipos de seguridad.

Según Wilson, la adopción de agentes de IA introduce una nueva necesidad de gobierno: las organizaciones deben conocer qué herramientas utilizan esos sistemas y qué acciones están autorizados a realizar.
Según Wilson, la adopción de agentes de IA introduce una nueva necesidad de gobierno: las organizaciones deben conocer qué herramientas utilizan esos sistemas y qué acciones están autorizados a realizar.

La protección también se extiende al mundo agéntico. En FortiAIGate 8.0.1, Fortinet incorporó análisis bidireccional de herramientas MCP y otras herramientas utilizadas por agentes. El sistema puede inspeccionar listas de herramientas, llamadas y respuestas en busca de prompt injection, fugas de datos y contenido problemático.

El cambio es importante: proteger la IA ya no significa solamente proteger el modelo, sino también las instrucciones, los datos y las herramientas con las que interactúan los agentes.

IA para la seguridad y seguridad para la IA

Esta transformación aparece reflejada en una distinción que Fortinet utiliza expresamente dentro de su estrategia: “IA para la seguridad” y “Seguridad para la IA”.

La primera consiste en utilizar inteligencia artificial para fortalecer las herramientas y operaciones de ciberseguridad: mejorar la detección, automatizar el análisis y acelerar la respuesta. La segunda invierte la perspectiva: consiste en proteger el propio ecosistema de IA, incluidos los modelos, las aplicaciones y los datos, además de controlar cómo las organizaciones utilizan estas tecnologías. Es una diferenciación que Fortinet también utiliza en sus contenidos oficiales sobre su estrategia de IA.

En este escenario aparecen nuevas necesidades operativas: conocer qué servicios de IA están siendo utilizados, diferenciar herramientas autorizadas de las que no lo están, inspeccionar datos y amenazas en tiempo real y controlar incluso variables como el consumo de tokens.

Fortinet propone una arquitectura integrada a través de Security Fabric para conectar capacidades de networking, nube, endpoints, SOC, NOC, automatización e inteligencia artificial.
Fortinet propone una arquitectura integrada a través de Security Fabric para conectar capacidades de networking, nube, endpoints, SOC, NOC, automatización e inteligencia artificial.

Soberanía digital, IA y convergencia

Wilson identificó durante su presentación tres grandes prioridades de ciberseguridad para 2026: soberanía digital, adopción segura de IA y convergencia de seguridad.

En soberanía digital, Fortinet diferencia cuatro dimensiones: datos e IA, operaciones, cumplimiento y cadena de suministro. La presentación planteó que no existe un único nivel de soberanía adecuado para todas las organizaciones: la infraestructura puede ser global, regional, permanecer dentro de un país o mantenerse local y on-premise, dependiendo de la sensibilidad de los datos, las regulaciones y las necesidades de continuidad del negocio.

La adopción segura de IA, por su parte, obliga a combinar automatización, gobierno, protección de los datos y transformación del negocio.

El tercer eje es la convergencia de seguridad. Wilson utilizó el concepto de “arquitectura accidental” para describir cómo las organizaciones fueron incorporando a lo largo del tiempo diferentes productos para resolver necesidades específicas —firewalls, SIEM, EDR, seguridad cloud y otras herramientas— hasta generar entornos cada vez más fragmentados.

La respuesta que propone Fortinet es avanzar hacia una arquitectura de plataforma integrada mediante Fortinet Security Fabric, conectando networking, SASE, nube, endpoints, SOC y NOC, automatización e inteligencia artificial.

La presentación dejó así una tesis que excede a una tecnología puntual: la llegada de la IA agéntica obliga a revisar la arquitectura completa de ciberseguridad. Cuando atacantes y defensores pueden automatizar cada vez más tareas y los sistemas de IA empiezan no solamente a responder sino también a actuar, la visibilidad, la velocidad y el gobierno de esas acciones pasan a formar parte central de la estrategia de defensa.

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