Economía del Conocimiento: ¿En qué está trabajando hoy el Polo Tecnológico Rosario?

Con más de dos décadas de historia, nuevas autoridades elegidas este abril, y un abanico significativo de programas y proyectos en danza, de entre los cuales destaca Zona i, el PTR está profundizando sus apuestas para modelar el futuro de las TICs de la región.

La historia del Polo Tecnológico Rosario (PTR) arranca en septiembre de 2000, cuando la Municipalidad de la Ciudad de Rosario, el Gobierno de la Provincia de Santa Fe, el Concejo Municipal de la Ciudad de Rosario, la Universidad Nacional de Rosario, la Universidad Austral, la Fundación Libertad y las empresas BLC s.a., Grupo Consultar y Grupo Tesis firmaron un primer documento que sentaría las bases para el desarrollo del PTR. Desde sus orígenes, el PTR se pensó como una asociación civil público-privada, y dentro de este último sector se buscó nuclear a empresas de base tecnológica, sobre todo se Software, aunque posteriormente se abrió el juego a otras de base científico-tecnológica.

Guillermo Civetta

Cumplidos los requisitos de la formación de la entidad, en 2002 se lanza el primero proyecto asociativo para la certificación de una norma de calidad (CMMI nivel 2). “Fue una experiencia pionera en la Argentina y en América Latina. No era común que empresas de un sector tecnológico, en este caso el Software, se unan para certificar una norma de calidad. Ya en 2006, cuando empecé a trabajar con los equipos que armamos dentro del PTR, dimos un salto en esto, y armamos un Centro de Calidad, para prestar servicios a fin de ayudar a las empresas-miembro a certificar una norma de calidad”, recuerda Guillemo Civetta.

Su relación con el Polo Tecnológico Rosario data precisamente de 2006 cuando, al responder a la búsqueda de un perfil específico del PTR —donde se pedía experiencia en materia tecnológica pero también en la gestión pública y privada—, Civetta asumió como gerente general del Polo. “Esto tuvo que ver —acota el gerente general— con que en aquel momento comenzaba todo lo relacionado con el régimen nacional de promoción de las empresas de Software. Prácticamente el 70% de las empresas del polo hicieron toda su preparación con nuestro Centro de Calidad”.

Polo Tecnológico Rosario

Civetta estima que, a partir de la sanción de la Ley de la Economía del Conocimiento, este tópico volverá a tener relevancia, habida cuenta de que se amplía el abanico de sectores que resultarán beneficiados. La realidad es que, a partir de la 2007, el PTR ya había encarado la expansión de la base de socios más allá de la matriz de empresas de Software con la que había nacido, para extenderlo a Ingeniería, Comunicaciones y otras disciplinas tecnológicas, entendido esto en sentido amplio. “El Polo Tecnológico Rosario es casi el único de la Argentina que tiene esta diversidad tecnológica”, señala Civetta. Además de empresas muy conocidas de Software, forman parte del PTR otras que no tienen ese perfil, como Bioceres, Wiener Lab o Terragene, que son de corte biotecnológico, por citar tan sólo un ejemplo. Esto permitirá al Polo asistir también a estas empresas para el aprovechamiento de los beneficios de la citada ley.

Según el Informe Coyuntural 2020 del PTR, las empresas que forman parte del Polo dan empleo a unas 2200 personas, facturando cerca de US$ 72.458.538 millones al año. En la actualidad, el Polo tiene más de un centenar de empresas asociadas, de las cuales un 59% pertenece al rubro Software, y el resto se reparte entre Ingeniería (10%), Telecomunicaciones (8%), Energía (5%) y Seguridad (5%), entre otros rubros. En cuanto al tamaño de las organizaciones, el 46% son empresas pequeñas, un 30% son microempresas, un 18% son medianas y el 6% encuadran como grandes.

    Entre 2008 y 2009 llegarían el Centro de Formación y la Unidad de Vinculación Tecnológica. El primero para ayudar a la generación de profesionales informáticos que pudieran ser empleados por las empresas tecnológicas de la región, cuya demanda ha crecido en las últimas dos décadas mucho más que la oferta de recursos disponible. La UVT fue diseñada para captar programas de financiamiento, arrancando en aquel entonces por los del FONTAR y FONSOFT, y luego con los publicados por la Agencia Santafesina de Ciencia, Tecnología e Innovación.

    Rosario, al Sur

    El recientemente elegido presidente del PTR, Ignacio Sanseovich, proviene de la cooperativa de trabajo Tecso, y está colaborando activamente con el Polo desde hace cuatro años (hasta hace unas semanas como tesorero de la institución). Tecso provee servicios de software y soluciones de tecnología a empresas de Banca& Finanzas, Seguros, Agro, Gobierno y Manufactura de América y la Unión Europea. Tiene centros de desarrollo en la Argentina, y oficinas en Colombia (donde también hace desarrollos y está vinculada al Polo Medellín), Estados Unidos y Chile. La empresa está vinculada al PTR desde hace una década y, entre sus ejecutivos, Sanseovich no es el primero en alcanzar posiciones de responsabilidad dentro del Polo. “Tecso y el Polo tienen una relación cercana y muy activa. Somos una cooperativa de trabajo, con lo cual esta forma institucional de trabajar en grupos, colaborativamente, no nos es ajena”, apunta Sanseovich. “El Polo nos parece un espacio ideal para hacer esto”.

    Ignacio Sanseovich

    “El Polo se inicia con la premisa de posicionar a Rosario en el campo de la innovación y la tecnología, y también con el objetivo de ayudar a la generación de fuentes de trabajo correlativas a esta temática. Así se dio la concepción del Polo en sus inicios. Año a año se fueron renovando las gestiones, cada cual con su impronta, con su forma de abordar estas temáticas, pero siempre con la intención de posicionar a Rosario, articular esfuerzos y generar un ecosistema tecnológico y científico fuerte dentro de Rosario y la región. Siempre también con vínculos no sólo a nivel municipal sino también provincial”, agrega Sanseovich, para quien uno de los objetivos asumidos en el marco la nueva gestión es el de “escalar” el alcance de las empresas del Polo. “La Industria del Conocimiento tiene que ver con un mercado que es global. Desde el Polo queremos ser el puente para que las empresas puedan lograr esta expansión internacional, según su nivel de maduración”.

    Comisión directiva 2021 – 2023

    Presidente: Ignacio Sanseovich (Tecso)
    Vicepresidente: Sebastián Chale (Municipalidad de Rosario)
    Vicepresidente Ejecutivo: Federico Rojkin (Wiener Lab)
    Secretario: Esteban Lombardia (Terragene)
    Pro-Secretario: Enrique Bertini (Provincia de Santa Fe)
    Tesorero: Nicolás Pietrasanta (Deuxit)
    ProTesorero: Laura Amelong (Bioceres)

    Vocales Titulares: Fabián Fay (Cibic), Juan Pablo Manson (Interactive Dynamics), Ricardo Spampinato (COA), Víctor Merli (ESG), Carlos Cerrutti (BLC), Ramiro Schillagi (Accion Point) y
    Marcos Delas (Profit).
    Vocales Suplentes: Marcelo Shocron (TBM), Guillermo Montero (UNR) y Jorge Arias (UTN)

    Comisión revisora de cuentas:
    Titular: Federico Siri (Colloquia)
    Suplente: Fabián Vidal (Equalty)

    “El otro gran eje tiene que ver con la formación productiva. Esta industria siempre está un paso atrás respecto de la cantidad de gente que tiene trabajando y la cantidad de proyectos que puede atender”, comenta el nuevo presidente del PTR, quien aspira en el futuro a no tener que dejar de tomar proyectos porque no hay personal suficiente para hacerse cargo de él. “Aspiramos a juntar en una misma mesa de trabajo al sector público, al sector privado y al educativo para analizar las formaciones, que éstas estén alineadas con las necesidades que tienen las empresas del Polo. Un ejemplo concreto de esto lo llevamos adelante con la Universidad Austral, donde desarrollamos una coding school para crear en pocos meses un perfil puntual (Desarrollador Web Full Stack), que es muy demandado por las empresas de base tecnológica”. Sanseovich sigue creyendo en la importancia de las carreras de Ingeniería y las Licenciaturas aunque, admite, no siempre están alineadas con las necesidades de las organizaciones, que buscan profesionales desarrollados en el corto o mediano plazo.

    Polo Tecnológico Rosario

    El Polo también está trabajando fuertemente en materia de emprendedorismo e innovación. De hecho, el polo cuenta con un espacio para esta clase de iniciativas (con laboratorios, y herramientas tales como impresoras 3D o cortadoras láser) y la ambición de Sanseovich es que dicho espacio sea más conocido y mejor aprovechado.

    El Polo se ubica hoy, físicamente, en el Sur de Rosario, en lo que se dio en llamar Zona i: cinco hectáreas de un total de treinta que pertenecían al ex Batallón 121 de Comunicaciones, y luego a la Provincia de Sanfa Fe, y que fueron destinadas a promover la radicación de las empresas de base tecnológica y otras entidades vinculadas al Polo, crear un espacio para emprendedores y una escuela con foco tecnológico en dicho predio. Este proyecto público-privado, desarrollado de la mano del Estado Provincial y las empresas, arrancó en 2012, con el impulso que le dieron diecisiete “adelantadas”: las primeras empresas del sector que se atrevieron a acomodar su operación, construir y mudar las oficinas a Zona i, a veinticinco minutos del centro de Rosario.

      “La idea era que muchas de las cosas que hasta 2012 venían pasando en el polo tuvieran un espacio físico concreto —comenta Sanseovich—. Al principio hubo que trabajar mucho sobre la confianza hacia el proyecto, porque cuando uno veía el predio en el que nos íbamos a instalar, había pasto hasta una altura de dos metros, había que tener mucha imaginación para imaginarse que ahí podía haber oficinas, gente trabajando y estudiando diariamente que recorriera ese predio. Además, esto no era en el centro de Rosario, sino en la Zona Sur, de modo que también se trataba de reconvertir una zona. Por suerte, dentro de las empresas del Polo, hubo muchas que pudieron ver más allá y hubo una excelente articulación entre lo público y lo privado”.

      De manera gradual y colectiva, esta suerte de mini Silicon Valley, en el sur de Rosario, se fue transformando en lo que hoy, con más de 100 empresas funcionando en dichos espacios, e iniciativas que abarcan desde la formación de profesionales, hasta el apoyo a emprendimientos y su crecimiento a lo largo del ciclo de vida empresarial. De Rosario para el mundo.

      Alejandro Alonso

      Periodista especializado en ciencia y tecnología. Trabajó en publicaciones como Banqueros & Empresarios, Telecomunicaciones & Negocios, Customer Service, Prensa Económica, Computerworld, e Insider, entre otras.

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