En el marco de Voces de Canales IT, el programa de streaming producido por ITSitio que pone el foco en las nuevas generaciones de la industria tecnológica, Germán Osquiguil, gerente de L&D Computación, repasó la historia de la compañía familiar, su propio recorrido profesional y la evolución de un negocio que logró sostenerse y adaptarse durante más de tres décadas en un mercado altamente cambiante.
Durante la conversación, Osquiguil trazó un recorrido por los orígenes de la empresa, fundada por sus padres, y su posterior incorporación al negocio. “Yo hace 16 años que estoy con L&D, que la fundaron mis padres, Liliana y Daniel. Hoy estoy liderándola yo, se dio el cambio de manera natural”, explicó, dejando en claro que la transición generacional no respondió a un plan rígido sino a una evolución progresiva.
Antes de sumarse a la compañía, Osquiguil construyó experiencia en el canal mayorista, una decisión que, según contó, fue impulsada por su propio padre. Germán recordó que cuando tuvo que salir a trabajar, su padre le dijo: “tenés que saber lo que es tener un jefe. Yo no voy a ser como sería un jefe de otra empresa”. Su paso por empresas como LatinSoft y Solution Box resultó clave en su formación: “trabajé cuatro años en LatinSoft, que era un mayorista de Microsoft, que vendíamos cajas. Y después estuve en Solution Box un par de años también, fue una gran escuela”.
El desafío de volver y liderar
Esa experiencia previa no solo le aportó conocimientos técnicos y comerciales, sino también una visión más amplia del mercado. Al momento de integrarse a L&D Computación, el desafío fue doble: adaptarse a la dinámica de una empresa familiar y aplicar lo aprendido en estructuras más grandes. “Al principio costó, sobre todo porque venia de trabajar en Solution Box, que es una empresa de estructura muchísimo más grande que la nuestra. Pero nos acomodamos. Tuvimos nuestros momentos de pelea, Pero la verdad el balance en general es muy positivo”, señaló.
La evolución hacia un rol de liderazgo también se dio de manera gradual. Según explicó, el cambio generacional se fue consolidando a partir del vínculo con clientes y la participación en eventos del sector. “Se dio natural. Generacionalmente con la gente que vas hablando yo era más joven, entonces solo se fue dando y fui tomando más protagonismo”, afirmó, destacando además el acompañamiento constante de sus padres: “siempre acompañado por Liliana y Daniel, por mis viejos, transmitiéndome también su sabiduría después de tantos años”.
La identidad de “solucionadores”
Uno de los conceptos que definieron históricamente a L&D Computación es el de “solucionadores”, una identidad que se mantuvo a lo largo del tiempo, aunque con ajustes en su ejecución. En este sentido, Osquiguil remarcó que la agilidad operativa sigue siendo un diferencial clave. “Somos una empresa de estructura chica, donde nuestros procesos son rápidos, rápidos y cortos, por decir de alguna manera”, explicó, y agregó: “Nosotros atendemos siempre pocas empresas y empresas grandes. No queremos atender 200 empresas. Entonces, al que atendemos, atenderlo lo mejor que se puede”.
Transformación tecnológica y profesionalización
La modernización del negocio fue otro eje central en la transformación de la compañía. Osquiguil destacó los cambios tecnológicos que impactaron en la industria desde los años 90 hasta hoy, y cómo la empresa debió adaptarse. “No teníamos página web, empezamos a hacer diferentes cosas que el mercado mismo te iba pidiendo. Le metimos web y le metimos venta web también”, comentó, subrayando la incorporación de herramientas digitales y estrategias de marketing que antes no formaban parte del ADN de la organización.
En paralelo, su paso por el canal mayorista también le permitió incorporar nuevas prácticas y enfoques. “hablar con las marcas, viajes y demás, te abren también la cabeza donde ves otro tipo de cosas que después lo pudimos aplicar dentro de la empresa”, explicó, evidenciando cómo esa experiencia externa se tradujo en mejoras internas.
Alianzas y trabajo colaborativo en el canal
Otro aspecto relevante en el crecimiento de L&D fue la construcción de alianzas con otros actores del sector. Osquiguil se mostró convencido del valor de la colaboración en un mercado competitivo. “Yo soy un convencido de que hay mercado para todos, de que no tenemos que ser enemigos con los colegas, sino que tenemos que ser amigos y socios”, sostuvo. Esta filosofía se traduce en proyectos conjuntos y en la tercerización de servicios específicos: “parte de cableado, por ejemplo, siempre la tercerizamos y nos va muy bien”.
Claves de la convivencia en la empresa familiar
La dinámica familiar dentro de la empresa es otro de los pilares que explica su continuidad. Lejos de estructuras formales o protocolos rígidos, el funcionamiento se basa en la confianza y el diálogo. “Sale naturalmente. Somos una familia muy unida, donde las cosas siempre se hablaron, no tenemos egos. está todo muy claro”, afirmó.
En esa línea, Osquiguil también destacó la importancia de separar los ámbitos laboral y personal como clave para sostener la convivencia. “Nosotros de 9 a 18 se trabaja, se toman temas laborales y después ya está. Si tenemos temas laborales, los hablamos al otro día”, explicó.
El legado de Liliana y Daniel, más allá del negocio
Además del recorrido empresarial, Osquiguil puso en valor el costado humano que atraviesa tanto su historia personal como la de la compañía. En ese sentido, destacó no solo el vínculo con sus padres, sino también las cualidades que cada uno aportó a la construcción de L&D Computación.
Al analizar ese legado, sintetizó con claridad los roles que definieron el ADN de la empresa: “Mi viejo es muy bueno con los números, administrativamente es un genio, y mi vieja es una vendedora nata. Lo de vendedor lo saqué de mi vieja”. Esa combinación, según explicó, fue clave para el crecimiento sostenido del negocio: “por eso se complementaba tan bien la empresa y es como que yo entré a jugar como comodín, porque yo soy vendedor, pero también manejaba números”.
La figura de Liliana, en particular, aparece como pionera dentro del canal IT, en un contexto donde la presencia femenina en roles de liderazgo era mucho menos frecuente. Su impronta comercial, su cercanía con los clientes y su intensidad para impulsar el negocio fueron determinantes para posicionar a la empresa en el mercado.
Sin embargo, más allá de los roles profesionales, Osquiguil también resaltó el vínculo personal con sus padres, marcado por la cercanía y el trabajo compartido a lo largo de los años. “Unos genios los dos. Con mi viejo soy muy amigo, o sea, pasamos muchas horas repartiendo mercadería”, expresó, reflejando una relación que trasciende lo laboral y que, en gran parte, explica la solidez del proyecto familiar.
Crecimiento con identidad propia
De cara al futuro, el ejecutivo se mostró optimista respecto al crecimiento de la compañía, especialmente con la incorporación de su hermano Martín Osquiguil, Encargado de Marketing y Ventas en L&D Computación, quien aporta una mirada más orientada al marketing y lo digital. “Martín es licenciado en publicidad y está muy metido en redes y demás. Entonces él le está dando una impronta que yo por ahi no la tengo”, señaló. En ese sentido, proyectó: “Yo veo que en cinco años vamos a crecer mucho. Estamos haciendo todo para seguir creciendo dentro de lo que nosotros consideramos crecer. No queremos ser una gran empresa”.
El valor de la trayectoria en la industria IT
Al reflexionar sobre el recorrido de sus padres, Osquiguil puso en valor la capacidad de adaptación de la empresa a lo largo del tiempo. “Hoy cumplir 35 años de empresa me parece que no es poco, más en este gremio”, afirmó, recordando los cambios tecnológicos que atravesó la industria: “el monitor hace 35 años eran de los cuadrados grandotes. Para entregar 10 monitores vos tenias que agarrar una F100 mudancera y hoy lo metes en un baúl de auto”.
Decisiones personales y legado familiar
En lo personal, también destacó la decisión de haber apostado por la empresa familiar por sobre otras oportunidades laborales. “Después de ser padre fue la mejor decisión que tuve en mi vida”, aseguró, y agregó: “Más de una vez me he replanteado si habré tomado la mejor decisión. Hoy, después de 16 años que estamos trabajando, es de las mejores decisiones que tomé en mi vida laboral”.
Finalmente, al hablar del legado familiar y la posibilidad de una tercera generación, Osquiguil expresó su deseo de continuidad, aunque sin imposiciones. “Me encantaría. A veces las llevo conmigo en verano… Trato de mostrarles lo que a mí me mostraba mi viejo”, comentó sobre sus hijas.
A modo de cierre, dejó un mensaje tanto para sus padres como para quienes evalúan trabajar en un negocio familiar. “Gracias totales. Llevo una gran vida gracias a ellos”, expresó, y concluyó con un consejo directo: “Arriésgate. Para mí es una gran decisión la que yo tomé. La vida no son solo negocios, sino que va más allá”.
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