Durante el Huawei Partner Summit 2026 en Argentina, Sebastián Fischer, director Comercial de BGH Tech Partner, analizó cómo evoluciona la demanda tecnológica local y qué lugar ocupan la infraestructura, la nube, la ciberresiliencia y la inteligencia artificial. Su mirada parte de una premisa concreta: las organizaciones ya no buscan tecnología aislada, sino soluciones capaces de responder a problemas específicos de negocio, operación y regulación.
“Tenemos dentro de BGH Tech Partner dos áreas bien marcadas: una asociada a cloud, nube y seguridad; y otra a data center, infraestructura, comunicaciones y conectividad”, explicó Fischer. Esa estructura, según detalló, le permite a la compañía abordar necesidades muy distintas, desde proyectos de integración en grandes empresas hasta despliegues en zonas remotas.
En su rol, enfocado en infraestructura, data center e integración, Fischer observa una demanda atravesada por el tipo de industria, el nivel de madurez digital y las prioridades de inversión de cada cliente. Por eso, remarcó, el trabajo comienza con entender la problemática antes de definir la solución.

Oil & Gas y minería impulsan nuevas necesidades de infraestructura
Uno de los sectores donde BGH Tech Partner ve mayor movimiento es energía, minería y oil and gas. Allí, el crecimiento de nuevas inversiones está generando necesidades de conectividad, procesamiento y lectura de información en campo.
“Está creciendo mucho la inversión en oil and gas y minería, donde hay un tema de deployment en base a nuevos pozos operativos, lectura de datos en campo y procesamiento en áreas descentralizadas”, sostuvo Fischer.
El cambio obliga a repensar el diseño tradicional de la infraestructura. Ya no alcanza con concentrar todo en oficinas o centros urbanos. Muchas operaciones requieren capacidad tecnológica en entornos complejos, con alta exigencia de disponibilidad y tiempos de respuesta. En ese sentido, Fischer mencionó proyectos de “diseño, instalación e implementación de data centers en lugares remotos”.
Sensores, sistemas de monitoreo y dispositivos conectados generan información que debe capturarse, protegerse y procesarse sin demoras.
Para el ejecutivo, ese movimiento explica por qué las compañías necesitan arquitecturas más distribuidas, comunicaciones robustas y socios capaces de integrar distintas capas tecnológicas.

Banca, fintech y gobierno: la presión por proteger datos y optimizar recursos
En el sector público, la conversación tiene otro eje: eficiencia. Fischer señaló que muchas áreas del Estado buscan optimizar recursos, reducir costos y aprovechar mejor la infraestructura existente. “El Estado busca optimizar en muchas de sus áreas los recursos que tiene y cómo hacer para que la infraestructura le sirva para optimizar costos”, afirmó.
En banca y finanzas, en cambio, la prioridad pasa por la seguridad, la continuidad operativa y la adaptación a nuevas reglas. El avance fintech, los cambios en los hábitos de consumo y las normativas vinculadas con ciberresiliencia están acelerando decisiones tecnológicas que antes podían postergarse.
“Hay normativas que la banca tradicional tiene que cumplir, como el tema de ciberresiliencia”, indicó Fischer. Eso implica trabajar sobre recuperación rápida de datos, protección frente a ataques de ransomware, disponibilidad de sistemas y resguardo de información crítica.
Para el ejecutivo, el punto central es el valor de la información. “Los datos de los usuarios son el valor más puro que tienen las entidades”, subrayó. Por eso, la infraestructura ya no puede pensarse solo como soporte técnico: también es parte de la estrategia de riesgo, cumplimiento y competitividad.

Adopción de inteligencia artificial: cómo priorizar casos de uso para optimizar resultados
La inteligencia artificial aparece como una oportunidad enorme, pero también como un terreno todavía en construcción. Fischer reconoce que muchas organizaciones quieren avanzar, aunque no siempre tienen claro por dónde comenzar ni qué procesos deberían priorizar.
“Hoy las organizaciones están descubriendo el camino. No es que ya hay una fórmula y que la podés aplicar”, explicó.
Ante ese escenario, BGH Tech Partner recomienda evitar implementaciones demasiado amplias desde el inicio. La sugerencia es empezar con proyectos acotados, capaces de entregar resultados visibles y abrir nuevas posibilidades de mejora. “Siempre recomendamos empezar con proyectos que den resultados y que permitan ingresar en áreas en las cuales se puedan optimizar rápidamente”, señaló.
Ese enfoque ayuda a reducir riesgos, medir impacto y generar aprendizaje interno. Para Fischer, la IA puede potenciar procesos, acelerar análisis y mejorar decisiones, pero necesita una estrategia gradual. Intentar transformar toda la organización de una sola vez puede generar más complejidad que valor.

¿Cómo preparar tu infraestructura para la Inteligencia Artificial?
La adopción de IA también obliga a revisar la base tecnológica. Fischer explicó que existen distintos caminos: soluciones en la nube, despliegues on premise o esquemas híbridos. La elección depende de los costos, la seguridad, la regulación, el volumen de usuarios y la sensibilidad de la información.
“Si sos un banco que tiene muchísimos ejecutivos y personal trabajando, tenés que tener muchas más precauciones. No necesitás algo chico, necesitás empezar con una estructura más fuerte, más grande y mejor preparada”, sostuvo.
La razón es que, una vez que una organización comienza a usar IA, la demanda puede crecer con rapidez. “Una vez que empezás a usarlo, el crecimiento empieza a ser vegetativo mucho más rápido”, dijo. Por eso, las plataformas tecnológicas deben pensarse con proyección, no solo para resolver una prueba piloto.
Fischer fue claro sobre el impacto que viene: “El cambio se va a dar”. Las herramientas evolucionan, los usuarios aprenden a utilizarlas y las empresas descubren nuevos casos de uso. En ese proceso, la conectividad, la seguridad, el acceso a datos en tiempo real y la capacidad de procesamiento serán condiciones básicas para escalar.

El rol del talento humano en la era de la IA: integración, procesos y automatización
Otro punto central de la entrevista fue el impacto de la inteligencia artificial en las personas. Fischer reconoce que existe temor por el reemplazo de tareas repetitivas, pero plantea una lectura más amplia: las organizaciones también van a necesitar nuevos perfiles, más conocimiento de procesos y mayor capacidad para trabajar con agentes inteligentes.
“No vas a necesitar solamente conocimiento asociado a la tecnología y a la gente de sistemas, sino gente que conozca procesos y que se meta a conocer cómo trabajar con los agentes”, afirmó.
Para el ejecutivo, la IA debe entenderse como una herramienta de colaboración. “Nunca es para reemplazar; me parece que es para trabajar con”, sostuvo. Esa mirada pone en valor el pensamiento crítico, la experiencia del negocio y la capacidad de orientar las respuestas de las plataformas.
En ese punto, los datos vuelven a ocupar el centro. “Los datos siguen siendo lo más valioso que tienen las compañías”, afirmó Fischer. Con ellos se toman decisiones, se definen inversiones, se asignan recursos y se proyecta el futuro. Pero para aprovecharlos hace falta ordenarlos, protegerlos y convertirlos en información accionable.
Ecosistema de partners y capilaridad tecnológica: claves para el despliegue a escala
BGH Tech Partner apoya su operación en equipos propios y en un ecosistema de partners especializados. Fischer destacó que la compañía trabaja con aliados en distintas regiones, lo que permite mejorar tiempos de respuesta y sumar capacidades locales.
“Trabajamos de Ushuaia a La Quiaca y de los Andes al Atlántico”, afirmó. Esa capilaridad resulta clave para proyectos en provincias, industrias extractivas, operaciones distribuidas y clientes que requieren asistencia en campo.
El ejecutivo insistió en que la tecnología no elimina la importancia del acompañamiento humano. “Los negocios siguen siendo negocios, pero atrás hay personas”, señaló. En cada iniciativa intervienen perfiles comerciales, preventa, ingeniería, servicios, conectividad, comunicaciones, delivery y gestión de proyectos. “Gente, no hay nada mágico”, resumió.

El futuro de la infraestructura IT: escalabilidad y gestión de datos frente a la complejidad de la IA
Hacia adelante, Fischer ve oportunidades en energía, minería, oil and gas, agricultura, finanzas y gobierno. Son sectores con necesidades diferentes, pero atravesados por una misma exigencia: adaptarse rápido a una economía más digital, conectada y dependiente de los datos.
También anticipa un desafío mayor: la inteligencia artificial no necesariamente hará más simple la infraestructura. “No va a simplificar, va a complejizar la estructura”, advirtió. Habrá que soportar captura, validación, procesamiento, protección y análisis de información en volúmenes crecientes.
Para BGH Tech Partner, el reto será acompañar ese proceso con soluciones integradas, conocimiento vertical y presencia territorial. La transformación, como planteó Fischer, ya está en marcha. Las empresas que logren ordenar sus datos, fortalecer su infraestructura y avanzar con casos de IA bien definidos estarán mejor preparadas para competir en la próxima etapa tecnológica de Argentina.
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