Ya sea que se los llame amplificadores gráficos, GPU docks o eGPUs, los gabinetes externos que albergan placas gráficas aparecen como una solución simple para gamers móviles que buscan dotar a sus portátiles del poder de procesamiento gráfico propio de una GPU para equipos desktop.
El mercado para estos dispositivos se encuentra escasamente desarrollado, principalmente debido a que muchos de los productos sólo garantizan su compatibilidad con un reducido número de máquinas portátiles. Aunque hace años que se habla de la inminente llegada de las unidades externas de procesamiento gráfico, los productos reales siempre se mantuvieron en el horizonte. La eGPU universal es un concepto que todavía no se ha vuelto realidad, si bien podría hacerlo en un futuro próximo.
Básicamente, el concepto de eGPU es sencillo; se trata de un gabinete que cuenta con su propia fuente de energía, su propio sistema de enfriamiento y un slot PCI Express en el que pueden instalarse placas gráficas convencionales. Usualmente aceptan placas de tamaño estándar, hasta los modelos de mayor rango; aunque algunas placas con diseños especiales, dotadas de grandes ventiladores, pueden ser demasiado grandes para el espacio que brinda un GPU dock.
THUNDERBOLT 3 O INTERFACES PROPIETARIAS
El hecho disruptivo que hizo posible la llegada de varios modelos de eGPUs es la adopción de las interfaces de alta velocidad Thunderbolt 3 y USB Type-C. Estas interfaces aportan lo que necesitaban las GPUs externas: gran ancho de banda y conexión de doble vía con el equipo anfitrión. Además son estándares de la industria, lo que plantea una primera e importante diferenciación entre los productos eGPU disponibles en el mercado: interfaz estándar o propietaria.
Tres de los primeros fabricantes en lanzar al mercado productos eGPU fueron Alienware, PowerColor y Razer. Los dos últimos optaron por Thunderbolt 3 como interfaz entre el dispositivo eGPU y la computadora, mientras que Alienware optó por utilizar una conexión propietaria. Esto último significa que el GPU dock de Alienware, denominado Alienware Graphics Amplifier, funciona únicamente con máquinas equipadas con un conector para el cable PCI Express propietario que requiere el dispositivo. Y el universo de máquinas equipadas con dicho conector abarca únicamente a ciertos modelos de máquinas portátiles y de escritorio de la marca Alienware.
Podría suponerse que los GPU docks con Thunderbolt 3 cuentan, por tratarse de una interfaz estándar, con una mayor lista de computadoras compatibles que los modelos con interfaces propietarias como el de Alienware; pero no es el caso. Los dispositivos Razer Core, de Razer, y Devil Box, de PowerColor, están certificados para funcionar con un reducido conjunto de máquinas.
[tie_slideshow]
[tie_slide]

[/tie_slide]
[tie_slide]

[/tie_slide]
[tie_slide]

[/tie_slide]
[tie_slide]

[/tie_slide]
[/tie_slideshow]
En el caso del Razer Core, la lista incluye a los modelos de notebooks del mismo fabricante Blade y Blade Stealth. En el caso del dispositivo Devil Box, sólo está certificado para funcionar con dos máquinas: una es la Razer Blade Stealth (la misma que puede usarse con Razer Core) y la otra es la NUC de Intel también conocida como “Skull Canyon”. Esta última no es una portátil, sino un equipo de escritorio de pequeño formato. La lista de certificaciones no es excluyente; los dispositivos pueden llegar a funcionar con otras máquinas, si bien los fabricantes no dan garantías de que lo hagan. PowerColor menciona que está trabajando con varios fabricantes de notebooks para poder ampliar el número de máquinas con las que su producto puede funcionar en forma garantizada.
NUEVOS CONTENDIENTES
HP recientemente anunció varios modelos de máquinas exclusivas para gamers, junto con una lista de accesorios, como pantallas, mouses, teclados mecánicos y una eGPU. Esta última se denomina HP Accelerator, y se trata de un gabinete con puerto Thunderbolt 3 que permite instalar, además de una placa gráfica, un disco rígido.
HP Accelerator garantiza su funcionamiento únicamente con las portátiles de HP. Mike Nash, líder de la división de PCs de consumo de HP, indicó que existe mucha variación en la forma en que se implementan los puertos Thunderbolt como para hacer promesas con respecto a la compatibilidad del HP Accelerator con PCs de otros fabricantes.
Asus también ingresó al ruedo de las eGPUs con su XG Station 2. Este dispositivo utiliza una interfaz USB Type-C compatible con Thunderbolt y es compatible con las máquinas Asus, tales como las laptops ROG G701Vx, GL502VM y GL702VM; las Transformer Books T303UA y T305CA, y ciertos modelos de ZenBooks. La lista no es definitiva, y la intención de Asus es ampliarla lo más posible.
AMD presentó el año pasado su tecnología XConnect como parte de una actualización del software Radeon. La finalidad de XConnect es garantizar la compatibilidad de las placas gráficas AMD con las eGPUs basadas en interfaces Thunderbolt 3, a través del software del controlador. Al momento del anuncio, la empresa reveló que sus GPUs de la serie R9 300, además de R9 290X, R9 290, R9 285, R9 Fury y Nano son compatibles con XConnect. Si bien esta tecnología asegura la compatibilidad de las placas gráficas con el gabinete externo, su alcance no cubre la compatibilidad con la PC anfitriona.
CRECIMIENTO LENTO
El motivo por el que no crecen más rápidamente las listas de máquinas compatibles con las eGPUs es la falta de soporte de drivers y de firmware. Actualmente los puertos USB Type-C, compatibles con Thunderbolt, están presentes en gran cantidad de equipos, pero están testeados para funcionar con las soluciones de docking propias del mismo vendor del equipo; si es que éste ofrece alguna.
Como resultado, dado que las soluciones de GPUs externas no son económicas, sólo se puede recomendar la adquisición de una de estas soluciones si se tiene la seguridad de que funcionará con el equipo al que se la planea conectar. Con esta clase de productos, las certificaciones de compatibilidad no son recursos de marketing; son garantías que protegen a la inversión en hardware.
Los problemas que pueden aparecer si se intenta usar una eGPU con una máquina que no está en su lista de compatibilidad incluyen desde la falta de reconocimiento de la placa de video externa (debido al uso excluyente de un controlador de video integrado en el equipo) hasta la imposibilidad de acelerar gráficos en el monitor propio de la máquina, en caso de tratarse de una notebook o una all-in-one.
Otra cuestión a tener en cuenta a la hora de considerar una solución gráfica externa es que tanto la solución en sí como la máquina huésped presentan limitaciones que probablemente impidan obtener todo el potencial de la placa gráfica colocada dentro del gabinete. Muchos juegos poseen requerimientos de CPU (en términos de cantidad de núcleos de procesamiento o de velocidad) que el procesador móvil de una notebook puede no cubrir, sin importar qué tan potente sea la GPU externa. La cantidad y velocidad de la memoria RAM también puede ser un factor limitante. En otros términos, el número de FPS que puede alcanzar un juego puede verse limitado por el hardware del equipo huésped, y la GPU externa no podrá hacer nada para superar esas limitaciones.
Por último, el ancho de banda también puede hacer su parte para limitar el poder de la eGPU. El pasaje de los datos a través de una conexión Thunderbolt 3 impone una penalidad sobre el ancho de banda propia del protocolo de comunicación, la cual no está presente en las conexiones PCIe internas de una PC. Esa penalidad es difícil de cuantificar, pero lo que es seguro es que no se debe confiar en que una eGPU permitirá aprovechar la totalidad de la performance de la placa gráfica colocada en su interior.
En definitiva, el rubro de aceleradores gráficos externos, a pesar de que muestra señales de crecimiento, todavía se encuentra con muchos obstáculos que impiden su masificación. Por el momento, las mejores GPUs externas siguen siendo las PCs de escritorio.









