Para Betzabé Romero, directora de Canales para México de Jabra, brindar a los usuarios auriculares diseñados para provocar el menor impacto a los oídos es un tema importante, pues los usuarios móviles crecen constantemente y la tecnología alrededor de estos ambientes cada vez es más incluyente, se sincroniza mejor y es mayormente aprovechada.
Por Liliana Salazar
Jabra integra tecnología para cuidar el oído del usuario en sus productos, basada en su experiencia y respaldo en este ámbito, pues, argumenta la vocera, cuenta con dos empresas hermanas, ambas también enfocadas a la audición pero en ambientes médicos.
“Tenemos un laboratorio en Dinamarca con 300 ingenieros globales dedicados al desarrollo de una mejor experiencia de sonido, la cual incluye protección; así, los dispositivos resguardan los oídos de los usuarios al no exponerlos a un mayor número de decibeles del adecuado”, destaca.
La directiva explica que, según la norma mexicana de Condiciones de Seguridad e Higiene en los Centros de Trabajo, las personas no deben estar expuestas a más de 85 decibeles (dB). Por otro lado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona que el límite de sonido aceptado es de 65dB. No obstante, en las ciudades los niveles oscilan entre 35 y 85dB, y el asunto se torna más grave cuando se rebasa la banda comprendida entre 75dB y 125dB, lo cual provoca fuertes dolores de cabeza.
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Bajo estas cifras, la marca enfoca su oferta principalmente hacia quienes trabajan en oficinas o en centros de servicio, pues se trata de personas que están constantemente en el teléfono, el cual emite picos de ruido perjudiciales para los empleados. Con Jabra PeakStop, se suprimen los sonidos conocidos como silbidos súbitos, ruidos impulsivos, tonos de llamada o fax, antes de que lleguen al oído del usuario. Así, el sonido se mantiene en un nivel seguro.
Por otra parte, la tecnología SafeTone logra un nivel de sonido medio y seguro para ofrecer la mayor comodidad en el uso prolongado de la diadema.
La directiva explica que los Canales de distribución deben integrar en sus argumentos de venta información sobre el daño que los llamados picos acústicos causan a los usuarios, pues los sonidos muy fuertes y repentinos procedentes de los auriculares (o directamente desde su teléfono) pueden ser causados por el ruido de fondo y/o las interrupciones en la red telefónica. Sin la protección auditiva adecuada, estos trastornos pueden causar un choque acústico real que no sólo es muy molesto, sino que también daña permanentemente la audición.
Además, el uso del nivel de volumen de los auriculares a tope durante la jornada de trabajo puede conducir a la fatiga y al estrés, la enfermedad que a menudo se traduce en una pérdida de la productividad y la concentración.
“De este modo, al integrar una solución, también queremos que el Canal explique a los clientes que el uso de nuestra tecnología tiene diferenciadores importantes que repercuten directamente en la productividad de los empleados”, finaliza Romero.









