La venta de seguridad es una apuesta fiable. Actualmente, las empresas son conscientes del valor de su información y de la repercusión en caso de ser vulneradas, de ahí que los clientes estén receptivos a la integración de soluciones preventivas o reactivas. Lo cierto es que cada vez el tema evoluciona, se transforma y abre nuevas oportunidades para los interesados en mantener la información vital de las compañías lejos de manos enemigas.
Por Liliana Salazar
Hoy estamos parados en un mundo que se mueve al son del Everything as a Service (XaaS) y otros ritmos como el Internet de las Cosas, la nube y en especial al Todo definido por Software, que traen consigo una nueva forma de hacer las cosas, ya sea en la distribución o en la implementación de la tecnología.
Empecemos por aclarar el concepto de Seguridad Definida por Software, pues no se habla sobre las tradicionales soluciones como los antivirus, los cuales se convirtieron en algo tan común, que hasta se encuentran en las tiendas de conveniencia; sino de aquellas implementaciones empresariales con mecanismos perimetrales y soluciones de administración y control sencillo.
Otro punto indispensable es entender que los clientes compran de diferente forma el tipo de protección para sus organizaciones. En primera instancia, depende de la región y del tamaño de la compañía, según indica Ismael Toscano, gerente de Ventas en Barracuda Networks, además de modelo en el que trabajen. Muestra de ello es el ascenso del trabajo en la nube, pues para las firmas medianas la migración hacia el cloud resulta natural, por medio del uso de aplicaciones como Google apps y Office 365.
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A la par de la evolución de las soluciones de resguardo, también los criminales se alistan con todo, pues de acuerdo al informe de seguridad de Check Point 2014, todavía existe un importante porcentaje de entidades vulneradas: el 84% tuvo problemas con software malicioso, un 73% detectó como mínimo un bot y un 88% experimentó al menos un accidente con pérdida potencial de datos.
Estos números dan un panorama del contexto actual de la protección informática, pues si bien cada vez hay un mayor trabajo en la creación de productos, las amenazas también se sofistican. Tan sólo este fabricante reportó que en 2013 salió a la luz un tipo de malware más inteligente y resistente, cada vez más desquiciante y complejo.
Por ejemplo, los nuevos ataques que usan crypters, el conjunto del builder y stub, encargados de ocultar los virus, los keylogger o cualquier herramienta de administración remota del software.
“Los criminales cibernéticos se adaptan a las técnicas y métodos de evasión para eludir los sistemas de seguridad instalados para detenerlos”, dice Charles Renert, vicepresidente de Websense Security Labs. “Al analizar a fondo las recientes tendencias y tácticas de la ciberdelincuencia, establecimos un hilo conductor a través de cada una de estas predicciones: la actividad de las amenazas aumentan en frecuencia y sofisticación”.
Y si bien hoy la concientización del cliente no se encuentra en la primera línea de los quehaceres del partner, todavía es de relevancia; pues aunque un volumen importante de las empresas sabe sobre las implicaciones de no resguardar su información o de no tomar medidas de protección, aún existe un porcentaje que en ocasiones por razones culturales, como la falta de políticas, todavía tiene problemas.









