En el CES (International Consumer Electronics Show) se confirmó la tendencia de que el Internet de las Cosas (IoT) promete ser el próximo gran negocio y el siguiente gran reto para la Seguridad Informática.
Para entender su potencial basta ver los datos del estudio que Cisco hizo público durante la celebración del CES. Éste revelaba que el Internet de las Cosas podría generar 4,6 billones de dólares solo en el sector público durante los próximos diez años.
Una cifra que, según explicaron, se conseguiría mediante el ahorro, el incremento de la eficacia, la generación de nuevos ingresos y la mejora de las prestaciones para los ciudadanos. Entre los ejemplos que puso Cisco está la monitorización del gas, que podría ahorrar 69.000 millones de dólares al reducir el costo de la lectura de contadores y aumentar su precisión, y el estacionamiento de automóviles inteligente, que podría ahorrar 41.000 millones de dólares al proporcionar información en tiempo real de las plazas disponibles en la ciudad.
Internet de las Cosas se trata de que todos los elementos del mundo que estén conectados a Internet. Hoy en día tenemos smartphones, tablets, computadoras portátiles, dispositivos multimedia e incluso los televisores que se conectan a Internet. A esto habría que añadir las videoconsolas e incluso los automóviles. Sin embargo, eso no es nada en realidad si pensamos en la gran cantidad de cosas que hay en el mundo.
El Internet de las Cosas va mucho más allá. Algunos ejemplos de cosas conectadas a la Red que podrían considerarse como parte de este todo serían los electrodomésticos. Ya existen heladeras, hornos y lavadoras que pueden ser controladas desde un smartphone gracias a la conexión a Internet con la que cuentan. Ese es solo el primer paso de lo que está por llegar.
Surge un problema vital que todavía hay que resolver. Ya existen lámparas que podemos encender desde nuestro móvil, e incluso termostatos, pero cuando eso comience a expandirse de manera notable, empezará también a aparecer el cibercrimen masivo.
Alguien podría tomar el control de nuestro hogar, y hoy en día no estamos preparados todavía para esto. Los sistemas de seguridad informática tendrán que avanzar de la misma manera que todos estos nuevos sistemas inteligentes que llegan a las cosas que nos rodean. El precio de estos sistemas, que irá descendiendo de manera progresiva, así como su seguridad, son los dos obstáculos que todavía impiden que las casas inteligentes sean una realidad ahora mismo de manera masiva.
La consultora IDC cree que, en cuestión de dos años, el 90% de las redes tecnológicas se enfrentará a una brecha de seguridad relacionada con IoT. Esto quiere decir, que nueve de cada diez redes tecnológicas habrán sufrido una brecha de seguridad relacionada con esto, lo que obligará a los CISO a buscar nuevas medidas de protección. Aunque, como especifica IDC, muchas de esas brechas serán consideradas inconvenientes, más que un gran problema.
De aquí a tres años, la mitad de esas redes debería haber perdido el “exceso de capacidad” del que disfrutan hoy en día. Además, casi todos los centros de datos, o un 90% para ser más exactos, se adaptará a la gestión de infraestructura que esté considerada como no tradicional.
Otros números aportados por IDC son los que señalan que, en 2018, el 40% de los datos asociados a IoT se gestionarán en la red, el 60% de las soluciones propietarias se habrá vuelto de código abierto y el 16% de la población mundial favorecerá este fenómeno de dispositivos conectados entre sí porque pertenecerá a la Generación Y, mucho más preparada para enfrentarse a nuevos retos.
Por su parte, Luis Corrons, director técnico de PandaLabs en Panda Security, también ha hecho mención al Internet de las Cosas, dando sus predicciones. El experto en seguridad destaca que el número de dispositivos conectados a la red crecerá, no sólo en lo que respecta a smartphones y computadoras, sino también a cámaras IP, televisores e impresoras, entre otros. Todos ellos, tienen una característica que les hace vulnerables ante el malware, y es que son dispositivos a los que se les presta poca atención a nivel de seguridad y son raramente actualizados.
Todo señala que durante 2015 el crecimiento será exponencial, aumentando también el número de víctimas, por lo que el uso de productos antivirus para estos dispositivos va a ser imprescindible.








