El gigante asiático está muy preocupado en cuanto a los Aspectos de Seguridad de los dispositivos informáticos y por ello quiere desarrollar su software de calidad para poder reemplazar a las empresas extranjeras y evitar posibles acciones de espionaje.
Las empresas internacionales que tienen como buena parte de su mercado a China, tendrán que tener en cuenta la nueva medida aprobada por el gobierno del país asiático, puesto que su objetivo es quitar de toda la administración pública la tecnología que llega desde empresas extranjeras. Para el año 2020, se espera que los bancos, empresas militares y estatales y agencias gubernamentales funcionen con tecnología propia.
Los trabajadores chinos reemplazarían el Windows de Microsoft por un sistema operativo de desarrollo propio llamado NeoKylin e intercambiarían los servidores extranjeros por otros creados por la firma china Inspur Group.
El proyecto de adaptación privilegió las preocupaciones de seguridad nacional y podría tener graves consecuencias para las grandes empresas como Cisco, Intel, IBM o HP, que perderían una parte importante del mercado con más crecimiento del mundo.
China lleva meses trabajando con el objetivo de reforzar su sector de tecnología después de que Edward Snowden revelara las prácticas del espionaje que lleva a cabo la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos en las computadoras de la Universidad de Tsinghua, uno de los mejores centros de investigación de la de China.
Si los proveedores extranjeros se comprometiesen a dar a los inspectores de seguridad chinos el acceso a sus productos e información, podrían evitar este reemplazo.
China ocupa el segundo lugar, después de Estados Unidos, en gasto tecnológico, y este aumentó en un 8,1% en el último año.








