ATAQUES DIRIGIDOS
Comúnmente conocidas como APTs (Advanced Persistent Threats – Amenazas Persistentes Avanzadas), se diferencian con los ciberataques tradicionales por el hecho de que poseen un objetivo definido, por lo tanto, no persiguen a cualquier computadora disponible. Además, este tipo de ataques busca mantenerse sin ser detectado por largo períodos de tiempo.
“El vector de ataque para los ataques dirigidos se vale de técnicas de ingeniería social”, explicó Camilo Gutierrez, especialista en seguridad de ESET Latinoamérica. “De esta forma se usa la manipulación psicológica para llevar a las potenciales víctimas a realizar ciertas acciones o divulgar información confidencial. Los ataques también toman la forma de exploits 0-day”.
LOS SISTEMAS DE PAGO
“Todos los usuarios comienzan a adoptar sistemas de pago online para adquirir productos y servicios, por lo que se vuelven más interesantes para quienes desarrollan malware y buscan una ganancia económica”, aseguró Gutierrez.
En 2014 se vio el ataque más grande conocido a un sistema de pago digital, que representó pérdidas por 600 mil dólares en su equivalente en Bitcoins y Dogecoins usando una red de computadora infectadas.
ESET también informó sobre ataques que afectaron a los usuarios de Dogevault en mayo, cuando algunos de ellos reportaron pérdidas de dinero poco antes que el sitio fuera dado de baja. Se estima que fueron robados 56 mil dólares.
A su vez, se han detectado ataques de fuerza bruta, como Win32/BrutPOS, que intenta acceder a máquinas PoS (aquellas usadas para realizar transacciones en locales) al utilizar una variedad de contraseñas empleadas normalmente para lograr un acceso remoto a dicho dispositivo.
INTERNET DE LAS COSAS
A medida que nuevos dispositivos se conectan a Internet y almacenan información, se vuelven vectores de ataques atractivos para los cibercriminales. Durante 2014, se evidenció esta tendencia creciente, como ataques a autos, smartTV, sistemas biométricos y Google Glass.
“Se trata de un espacio emergente para el cibercrimen y debe ser un área de interés para la seguridad informática”, agregó Gutierrez. “Si bien pueden pasar algunos años hasta que se transforme en una amenaza importante, es necesario actuar para prevenir este tipo de ataques”.









