En su página de presentación, la empresa alemana Cloud&Heat Technologies se define como: “un proveedor de servicios de cómputo basado en la nube, que también usa el calor residual producido por los servidores para calentar edificios y agua”. Lo que se dice: un canto a la ecología.
La compañía provee un gabinete seguro a prueba de fuego que contiene los servidores y es instalado en el edificio a ser calentado. Con el proceso de cómputo —explican—, los servidores generan calor que alimenta un tanque de almacenamiento intermedio. Ese tanque alimenta un sistema de agua caliente y calienta el agua caliente de uso doméstico. “Adicionalmente, a través de un sistema centralizado de manejo del aire, el calor residual generado se usa para calentar el edificio”, afirman los responsables del servicio.
Los interesados en adquirir esta prestación, lógicamente, deben residir en Alemania y le pagan a Cloud&Heat para que les instalen el gabinete en su hogar u oficina. En verano, los expulsan el calor no deseado a través de un sistema de ventilación. El precio de la instalación del gabinete es similar al de un sistema de calefacción, pero la gran ventaja es que Cloud&Heat se encarga de los gastos de electricidad e Internet. De esta forma, el usuario evita los gastos relacionados con el funcionamiento de un sistema de calefacción.
Con todo, cabría preguntarse (y así lo hicieron algunos medios europeos) por la seguridad de la información guardada en cada gabinete. Cloud&Heat respondió que todos los datos están encriptados y los gabinetes sólo pueden ser abiertos por los empleados de la empresa.









