México será el primer país de América Latina en dotarse de tecnología Li-Fi, y las novedades comienzan en octubre. Esta tecnología permite, literalmente, bañar de información a los usuarios, dado que ésta se transmite a través de la iluminación con LEDs. La velocidad sería de varios Gigabits por segundo. Según los responsables del sistema, la comunicación es muy segura, dado que no puede salir de la habitación donde ocurre.
Es posible que los cibercriminales del futuro deban diseñar algún dispositivo para medir el microparpadeo de la iluminación de LEDs (pero a la distancia, claro). Li-Fi promete bañar, literalmente de luz rica en información a los dispositivos y a las personas (y a sus ropas, y a sus accesorios conectados, al fin y al cabo ya está entre nosotros la Internet de Todo). Según salió publicado en varios medios, en América Latina el primer caso se dará en octubre, en Mexico.
La idea es sustituir la conexión inalámbrica por radiofrecuencia (bluetooth o Wi-Fi) por conexiones de luz, a través de LEDs (diodos transmisores de luz). De esta forma, por ejemplo, se podrá transmitir a audífonos “diferente música acorde a cuántos focos led tenga la casa o negocio”, explicó un directivo de la operadora en México, Sisoft, citado por la revista digital Ideal.
El objetivo es competir con el Wi-Fi en todas las redes, puntos y áreas de acceso a Internet, aprovechando la rapidez del nuevo protocolo. El servicio, bautizado InternetLedCom, ofrecerá velocidades de conexión de hasta 10 Gigabytes por segundo. Así, según calculan los expertos de la empresa, para descargar un largometraje en HD se necesitarán solo 45 segundos.
Algunos dispositivos con Li-Fi llegarán a Ciudad de México en el primer trimestre de 2015 en forma de kit para el hogar, apareciendo también en las empresas y los hospitales de la capital mexicana. Las lámparas LED funcionan mediante ciclos de encendido y apagado, generando un flujo sencillo de datos y de baja velocidad. Sin embargo, al combinarse, ellos mismos transmiten miles de señales a alta velocidad. Gracias a la persistencia retiniana, el proceso es imperceptible para el ojo humano (como eran imperceptibles los parpadeos de los antiguos televisores de rayos catódicos), ya que los cambios de estado se producen en nanosegundos.
A esta característica se suma la gran seguridad de la transmisión informática que prometen los proveedores. Al no haber ondas de por medio, el protocolo no será vulnerable a la interceptación que realizan los “hackers”. Además, la señal supersónica mantendrá llamadas sin interrupciones. Se espera que para el año 2018 la tecnología Li-Fi genere ventas por valor de 6.000 millones de dólares a nivel global.









