El usuario sigue siendo el eslabón débil

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Según un estudio publicado por la consultora Deloitte, tras una encuesta realizada en siete países de Latinoamérica, tanto bancos como emisores de seguros están aumentando los presupuestos destinados a protegerse de las amenazas que llegan con las nuevas tecnologías, como las estafas virtuales o los robos en línea.

Por más robustos que sean los sistemas de defensa, todos se enfrentan a una debilidad común: el usuario final.

Un error común es dejar visibles las contraseñas que las personas utilizan tanto para acceder a servicios bancarios en la web como para acceder a cajeros automáticos de tipo ATM. No es aconsejable confiar en otras personas y compartir con ellas datos sensibles, ya sea por razones que vayan desde una simple consulta a poder operar en nombre del titular. También es recomendable evitar compartir información sensible en conversaciones. Por ejemplo: si se usa como pregunta de seguridad cuál es el nombre de la primera mascota que se tuvo de niño, no se debe revelar el mismo en una charla con un extraño. La fecha de nacimiento o el nombre de los hijos nunca son adecuados para una contraseña, debido a que otras personas también pueden conocer esos detalles.

Las actualizaciones, comenzando desde las correspondientes al sistema operativo de cada dispositivo, no son solo para disponer de las interfaces más recientes o novedosas, como muchas veces se piensa, generalmente las nuevas versiones de un programa también traen mejoras de seguridad. La mayoría de veces el propio programa informa de que existe una nueva versión disponible. Cuando se reciben esas notificaciones es recomendable aceptarlas, así como fijar un cronograma de actualización automatizado.

Nunca se deben hacer compras en línea sin tener una protección básica, la cual incluye un firewall y un antivirus actualizado. El programa elegido debe contar con seguridad antiphishing, para evitar los correos electrónicos o mensajes maliciosos que conducen a páginas falsas de entidades conocidas con el propósito de robar información sensible. También existen soluciones que protegen mediante encriptación las combinaciones de números que el usuario elija: el paquete Titanium Internet Security de Trend Micro, por ejemplo, es capaz de registrar el número de una tarjeta de crédito para evitar que sea revelado sin querer durante la navegación.

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