No se trata de una frase repetida en un juego de estrategia sino de una información publicada en el blog del departamento de Inteligencia Aplicada de la empresa británica BAE Systems, que reporta que una variante del rootkit Snake está siendo detectada con frecuencia cada vez mayor en Ucrania.
El informe de BAE Systems describe la forma en que Snake logra penetrar la protección en torno al núcleo de 64 bits de Windows, incluyendo las versiones 7 y 8.
Snake puede propagarse mediante diversos procedimientos, que incluyen correo electrónico dirigido a destinatarios específicos, y memorias USB infectadas.
Esto constituye una grave amenaza contra organizaciones legítimas en la mayoría de los países, especialmente aquellas con grandes redes, como empresas multinacionales y el sector público.
Desde 2010 se han detectado 56 variantes del malware, en 9 países. La mayoría de los casos, 32, corresponde a Ucrania, con 8 incidencias en 2013, y 14 en lo que va del presente año.
BAE hace además referencia a un informe publicado el 28 de febrero por la empresa de seguridad informática alemana G Data, donde da cuenta de un rootkit denominado Uroburos, vocablo griego traducido como “serpiente”. El informe, titulado “Uroburos, un software de espionaje altamente complejo, con raíces rusas”, da indicios sobre la autoría del malware.
Según las investigaciones de BAE, Uroburos es un componente de Snake. Al igual que BAE, G Data menciona el alto grado de complejidad del malware, recalcando que su desarrollo y actualización requiere de grandes recursos, de todo tipo.
En sus respectivos informes, BAE y G Data coinciden en que Uroburos es un desarrollo de Agente.btz, un código maligno detectado en redes de las Fuerzas Armadas estadounidenses en 2008, en Estados Unidos y Afganistán. 2 años más tarde, el viceministro de defensa de Estados Unidos, William Lynt, reveló que la extracción del malware de las redes del pentágono había tomado 14 meses.
En 2010 trascendió que el Pentágono sospechaba que Agent.btz tenía un origen ruso, aunque no se proporcionaron detalles. El informe de BAE no menciona directamente a Rusia. La empresa analiza distintos detalles, entre ellos cronología y compilación, concluyendo que los autores del código han trabajado en “horas de oficina” en zonas horarias equivalentes a San Petersburgo y Moscú.
La conclusión principal es que el código maligno altamente avanzado y que supuestamente es una variante del peor ataque cibernético dirigido contra Estados Unidos, se propaga estos días con gran intensidad en Ucrania.









