Directivos de grandes empresas tecnológicas, responsables gubernamentales y expertos universitarios han debatido durante cuatro días sobre un conflicto ancestral, el de la privacidad versus seguridad, que vuelve a la actualidad con el crecimiento disparado de las nuevas tecnologías. ¿Cómo pueden las empresas ganar la confianza de las personas en un escenario global en el que hasta los gobiernos están en entredicho?
El “Big Data” se ha convertido en un negocio mundial de ciento cincuenta mil millones de dólares, según el padre de internet y profesor de ingeniería en el MIT, Tim Berners-Lee. La cuestión, señala, es que si no se solucionan los problemas en torno a la seguridad y la privacidad de los datos, la industria puede estancarse sin alcanzar el potencial para el que está destinada. Ganarse la fe del usuario es la única vía de éxito.
“Sólo a través de la transparencia radical podremos alcanzar nuevos niveles de confianza”, sentencia el presidente y director ejecutivo de Salesforce, Marc R. Benioff, durante la mesa redonda In tech we trust (Confiamos en la tecnología). Una premisa que para los Vendors puede resultar incómoda, pero que, a su juicio, es la única dirección en la que tiene que moverse la industria.
“Necesitamos una agencia de las Naciones Unidas para la protección de datos”, sostuvo la presidenta y directora ejecutiva de Yahoo!, Marissa Mayer, y añadió que para llegar a esos niveles de confianza, las compañías tienen que ofrecer importantes compensaciones como experiencias personalizadas. “Un internet personalizado es un internet mejor”, afirmó. Si el usuario recibe un servicio más completo y adaptado a sus necesidades, tendrá menos obstáculos a la hora de confiar en la empresa. Pero, recuerda, “lo que está claro es que las personas son dueñas de sus datos y deben tener el control de su uso”.
Las políticas gubernamentales pueden ser un revulsivo o un freno en estos avances. “Hay una gran desconexión entre la protección de datos y la retención de datos”, explicó el presidente y director ejecutivo de Liberty Global, Michael T. Fries. “Esto es un accidente de tren esperando a suceder”. Las políticas públicas sobre seguridad y privacidad a veces entran en conflicto. El reto, puntualizó Mayer, es mantener el equilibrio de ese péndulo que es de relevancia mundial desde el caso Snowden.
Con la seguridad nacional por bandera, los gobiernos solicitan diariamente a empresas como Yahoo! información privada de sus usuarios. Alibaba, por ejemplo, sólo trabaja con el Gobierno chino en casos de terrorismo, según indicó su fundador y director ejecutivo, Jack Ma, que se mostró optimista sobre la resolución futura del conflicto actual. Estoy seguro de que las próximas generaciones darán con la solución, en unos años habrá un avance enorme en la materia, afirmó.
El comisario europeo de Economía Digital, Günther H. Oettinger, coincide en la idea de compensar los riesgos y los beneficios a la hora de elaborar las políticas gubernamentales. En Europa, recalcó, existe una gran desconfianza en parte porque “hay menos nativos digitales que en Estados Unidos. El mundo necesita una agencia de las Naciones Unidas encargada de la protección y la seguridad de los datos”, señaló. A nivel europeo, reclama un marco que acoja a los 28 estados para alinear a los miembros fragmentados en las leyes de protección de datos. “Europa necesita regulaciones claras, pragmáticas y orientadas al mercado” puntualizó Fries. Pero es una exigencia que no se puede demorar más. “Las empresas tecnológicas necesitamos socios públicos”, expresó Benioff.
En cuanto a las inversiones de las empresas en seguridad de datos, el presidente y director ejecutivo de Cisco, John T. Chambers, recomendó que se establezcan en función del valor de la información que maneja cada una. “Cuanto más cerca estén los datos del corazón de la compañía, más tienes que invertir en seguridad”, señaló el fundador y director ejecutivo de HVF, Max Levchin.
El cloud computing también puede verse como una oportunidad para llegar a nuevos niveles de coordinación y de networking. “Los datos hoy son una moneda y si alcanzan una masa crítica, permitirán a la persona que está en el centro de la nube saber más que nadie sobre el resto de miembros”, dijo Levchin. Como ejemplo citó a Bloomberg que actualmente tiene más información sobre sus usuarios que de las personas más poderosas que forman parte de su propia red.
Los expertos asistentes al Foro de Davos establecieron tres premisas básicas a tener en cuenta en el debate sobre la privacidad de la información personal. Primero, el consentimiento del usuario siempre debe ser requerido y asumido. Segundo, el uso que la empresa va a hacer de los datos tiene que ser transparente. Tercero, el acceso a más información del internauta debería ir acompañado de una responsabilidad intensificada.








