El tamaño de las empresas no tiene que ver con su preparación contra los ataques sofisticados actuales, afirma la división de seguridad de EMC, RSA, según un estudio que realizó entre empresas en diferentes países.
A decir de la firma, las compañías continúan invirtiendo enormes cantidades de dinero en firewalls, antivirus y protección avanzada contra malware de última generación con la esperanza de detener amenazas avanzadas. Sin embargo, incluso las organizaciones más grandes, sienten que no están preparadas para las amenazas que enfrentan.
Desde este punto de vista, la investigación revela que el área más madura de seguridad cibernética de las entidades está relacionada con las soluciones preventivas, a pesar de que se sabe que las estrategias y las soluciones preventivas solas no son suficientes contra ataques más avanzados.
Además, según la encuesta, la mayor debilidad de las empresas es su capacidad de medir, evaluar y mitigar riesgos, pues sólo el 21% sabe cómo llevarlo a cabo. Esta desventaja dificulta o imposibilita priorizar los procesos y la inversión en seguridad.
Por ello, la compañía asegura que esta dicotomía es resultado del fracaso de los modelos de protección actual, los cuales se basan en la prevención para enfrentar el panorama de amenazas avanzadas, y asegura que se necesita cambiar el modo de concebir la seguridad, en el cual el primer paso es reconocer que la prevención aislada es una estrategia fallida y que es necesario prestar más atención a las estrategias basadas en detección y respuesta.
Si bien se considera que las organizaciones de mayor tamaño comúnmente tienen los recursos para montar una defensa cibernética más importante, los resultados de la encuesta indican que el tamaño no es un factor determinante para alcanzar una madurez de seguridad cibernética potente, y casi el 75% de los encuestados informó niveles insuficientes de madurez en seguridad.
- Los resultados de las entidades de servicios financieros, no fueron los esperados, pues sólo un tercio se calificó como bien preparado.
- Los operadores de infraestructura crítica, público al que está dirigido el estudio, deberán realizar avances significativos en sus niveles actuales de madurez.
- Las organizaciones del sector de telecomunicaciones informaron el nivel de madurez más alto: el 50% de los encuestados tiene capacidades desarrolladas o privilegiadas.
- El Gobierno, sin embargo, ocupó el último puesto entre los sectores incluidos en la encuesta: sólo el 18% de los encuestados se calificó como desarrollado o privilegiado.
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