Días después de que fueron dados a conocer los primeros informes públicos de la falla en el software del protocolo OpenSSL para establecer comunicaciones seguras dentro de Internet, conocido como Heartbleed, se registraron ataques masivos contra gran cantidad de servidores vulnerables.
De acuerdo con el informe basado en datos de la división Managed Security Services de IBM, sus investigadores encontraron que aunque los ataques diminuyeron aproximadamente a la mitad de los 500.000 servidores que originalmente eran vulnerables y seguían sin parchear, dejando negocios expuestos a Heartbleed. El informe contabilizó un promedio de 7.000 ataques diarios contra sus clientes, lo que supone un gran descenso desde los 300.000 ataques diarios que se produjeron en abril.
Según el informe, “a pesar de la urgencia inicial para parchear sistemas, aproximadamente el 50% de los servidores potencialmente vulnerables no han sido protegidos, haciendo de Heartbleed una amenaza crítica que sigue existiendo.”
El bug Heartbleed, descubierto el pasado 9 de abril del presente año, permite a los atacantes pedir 64 KB de los datos más recientes de un servidor afectado que use OpenSSL. En muchos casos los datos podrían ser basura digital sin sentido, pero en otros un atacante podría recolectar claves criptográficas y contraseñas dedicándose a explotar la falla. Eso es justamente lo que los hackers empresariales empezaron a hacer el 11 de abril, atacando a cientos de clientes de IBM con 200.000 intentos diarios. Para el 15 de abril, el número de ataques diarios llegaba a 300.000 y después bajaron drásticamente. Diez días después de la primera ola, el número de eventos llegó al orden de los miles.
La vulnerabilidad Heartbleed puso de manifiesto muchos de los problemas respecto a cómo las empresas y la comunidad de seguridad informática se enfrentan a los problemas de seguridad del software, según dijo IBM. Mientras que Heartbleed está considerado como uno de los bugs más críticos de los que impactaron en Internet en 2014, en el CVSS o Common Vulnerability Scoring System fue calificado con un 5.0, lo que clasifica a la vulnerabilidad como una amenaza “media”.
Las empresas que tenían planes de respuesta al incidente preparados y gestionaron sus activos sobre tecnologías de la información de forma eficiente fueron las primeras en solucionar el problema en sus servidores. Sin ambas cosas, responder a Heartbleed costó muchísimo más tiempo según el informe desde IBM.
Finalmente, conforme los atacantes tenían menos éxito con Heartbleed, decidieron saltar a otros exploits. IBM dijo que otros paquetes de código abierto podrían convertirse en el próximo objetivo de los piratas informáticos. Aunque el impacto inicial de Heartbleed está menguando, se comenzó a registrar una segunda ola de nuevas vulnerabilidades encontradas en software de código abierto que puede ser usada para causar mayores daños.









