Una sofisticada campaña de ciberataques logró comprometer a empleados de al menos 29 organizaciones mediante la distribución del troyano SectopRAT, utilizando una técnica que explotó una función legítima de la plataforma de inteligencia artificial Claude, desarrollada por Anthropic. El ataque resulta especialmente preocupante porque el contenido malicioso estuvo alojado dentro del dominio oficial de Claude.ai, lo que incrementó significativamente la credibilidad del engaño y redujo las probabilidades de que las víctimas sospecharan de la maniobra.
La investigación, realizada por la firma especializada en ciberseguridad Huntress, reveló que la operación se mantuvo activa durante dos días de julio y combinó publicidad maliciosa en buscadores, ingeniería social y abuso de funcionalidades legítimas para distribuir malware capaz de robar información confidencial de los equipos infectados.
Cómo comenzó el ataque
Según el informe de Huntress, la cadena de infección se iniciaba cuando un usuario buscaba en Bing la aplicación de escritorio de Claude. Entre los primeros resultados aparecía un anuncio patrocinado que dirigía a los usuarios hacia el dominio oficial de claude.ai, generando una falsa sensación de seguridad.
Sin embargo, en lugar de acceder a la página oficial de descarga, las víctimas eran redireccionadas a un Artifact público creado por el atacante. Desde allí, un nuevo enlace conducía finalmente a un sitio falso diseñado para descargar un supuesto instalador de Claude para Windows.
La estrategia fue altamente efectiva debido a que el usuario permanecía inicialmente dentro del dominio legítimo de Claude.ai, un detalle que hacía muy difícil identificar el fraude. De acuerdo con los investigadores, la página falsa acumuló más de 7.100 visualizaciones antes de ser eliminada.

El abuso de la función Artifacts
Uno de los aspectos más novedosos del incidente fue la utilización de Artifacts, una funcionalidad incorporada en Claude que permite compartir documentos, código, aplicaciones web y otros contenidos mediante enlaces públicos.
Esta característica está pensada para facilitar la colaboración entre usuarios, pero también puede convertirse en un vector de ataque cuando es utilizada con fines maliciosos.
El atacante creó una página prácticamente idéntica al sitio oficial de descarga de Claude y la publicó utilizando esta función. Como el contenido estaba alojado dentro del dominio de Claude.ai, muchos usuarios interpretaron que se trataba de una página legítima.
La única advertencia visible consistía en un pequeño mensaje ubicado en la esquina superior izquierda que indicaba que el contenido había sido generado por un usuario y no había sido verificado. No obstante, ese aviso pasaba fácilmente desapercibido, favoreciendo el éxito de la campaña.
Así se instalaba el troyano SectopRAT
Cuando la víctima hacía clic en el botón de descarga, era redirigida hacia dominios externos controlados por los atacantes, entre ellos claude.ai.download-app[.]us y posteriormente downloading-api.it[.]com/html/claude/win.
Desde esos sitios se descargaba un paquete aparentemente legítimo que ocultaba varios componentes maliciosos.
Uno de ellos era un ejecutable auténtico de JetBrains, modificado para permitir una técnica conocida como DLL sideloading o carga lateral de bibliotecas dinámicas. Aprovechando esta vulnerabilidad, los atacantes incluían una versión alterada del archivo libcef.dll, donde realmente se encontraba el malware.
Además, el paquete incorporaba un ejecutable denominado DockerDesktop.exe, cuya función consistía en crear una tarea programada dentro de Windows para garantizar la persistencia del código malicioso incluso después de reiniciar el equipo.
Esta combinación de archivos legítimos con componentes alterados dificulta considerablemente la detección por parte de herramientas tradicionales de seguridad.
Qué puede hacer SectopRAT
El malware identificado corresponde a SectopRAT, un troyano de acceso remoto diseñado para obtener información sensible de los equipos comprometidos.
Entre sus capacidades se encuentran el robo de datos personales, credenciales almacenadas en navegadores, contraseñas, archivos locales e incluso información financiera, como datos de tarjetas bancarias.
Los investigadores de Huntress señalaron que el código incorporaba múltiples mecanismos de evasión destinados a ocultar la carga útil y evitar su análisis por parte de soluciones antivirus y analistas de seguridad.
Estas técnicas obligaron a realizar un exhaustivo trabajo de ingeniería inversa para reconstruir el funcionamiento del malware y rastrear las comunicaciones que establecía con su infraestructura de comando y control.
Vínculos con campañas anteriores
El análisis también permitió establecer conexiones entre esta operación y otras campañas recientes de distribución de malware.
A través del registro WHOIS y de la plataforma de inteligencia de amenazas Validin, Huntress identificó que el dominio download-app[.]us estaba asociado a una dirección de correo electrónico utilizada para registrar al menos diez dominios desde diciembre de 2025.
Entre ellos figuraba polse[.]us, un dominio previamente incautado por Microsoft durante la denominada Operación Endgame, una iniciativa internacional destinada a desmantelar infraestructuras utilizadas para distribuir malware. Ese dominio había sido empleado anteriormente para alojar el infostealer StealC.
Los especialistas también encontraron similitudes con una campaña detectada en abril de 2026 que distribuía un falso instalador de Docker Desktop mediante Docker Hub. En ambos casos se utilizó exactamente la misma técnica de carga lateral de libcef.dll, además de aprovechar la reputación de plataformas ampliamente confiables para aumentar las probabilidades de éxito del ataque.
La presencia del archivo DockerDesktop.exe dentro del paquete distribuido durante julio refuerza la hipótesis de que ambos incidentes fueron desarrollados por el mismo grupo o por actores con acceso a la misma infraestructura.
Recomendaciones para evitar este tipo de ataques
Los investigadores advierten que este caso demuestra cómo los ciberdelincuentes están perfeccionando sus tácticas para aprovechar servicios completamente legítimos como vehículo de distribución de malware.
Por ello, recomiendan no confiar automáticamente en los anuncios patrocinados que aparecen en motores de búsqueda, incluso cuando redirijan inicialmente a dominios oficiales.
También aconsejan acceder siempre a los sitios web de los desarrolladores escribiendo manualmente la dirección en el navegador o utilizando marcadores previamente guardados, evitando hacer clic en enlaces patrocinados durante la búsqueda de software.
Finalmente, destacan la importancia de mantener actualizadas las soluciones de seguridad, verificar cuidadosamente el origen de los archivos descargados y capacitar a los empleados para reconocer técnicas de ingeniería social cada vez más sofisticadas. El incidente demuestra que, incluso cuando un dominio parece completamente legítimo, los atacantes pueden encontrar formas creativas de explotar funciones válidas para convertirlas en herramientas de distribución de malware.
Preguntas frecuentes
1. ¿Qué es un troyano de acceso remoto (RAT)?
Un troyano de acceso remoto, conocido como RAT (Remote Access Trojan), es un tipo de malware que permite a un atacante controlar un dispositivo de forma remota sin el conocimiento del usuario. Dependiendo de sus capacidades, puede ejecutar comandos, instalar otros programas maliciosos, capturar pulsaciones del teclado o acceder a archivos almacenados en el equipo.
2. ¿Por qué los ciberdelincuentes utilizan servicios legítimos para sus ataques?
Los atacantes suelen aprovechar plataformas y servicios reconocidos porque generan confianza entre los usuarios. Cuando un enlace o archivo parece provenir de un sitio conocido, es menos probable que la víctima sospeche de un intento de fraude, lo que aumenta las posibilidades de éxito de la campaña.
3. ¿Cómo verificar si un instalador de software es auténtico?
Una buena práctica consiste en comprobar la firma digital del archivo ejecutable antes de instalarlo. En Windows, es posible hacerlo desde las propiedades del archivo, en la pestaña Firmas digitales, donde debe aparecer el desarrollador oficial y un certificado válido.
4. ¿Qué señales pueden indicar que un equipo fue comprometido por malware?
Algunos indicadores incluyen un consumo inusual de CPU o memoria, conexiones de red desconocidas, aparición de procesos que el usuario no reconoce, desactivación inesperada del antivirus o cambios en la configuración del sistema sin autorización.
5. ¿Qué medidas pueden adoptar las empresas para reducir el riesgo de este tipo de ataques?
Además de utilizar soluciones de seguridad actualizadas, las organizaciones pueden implementar autenticación multifactor (MFA), restringir los privilegios de los usuarios, aplicar listas blancas de aplicaciones, segmentar la red y capacitar periódicamente a los empleados para identificar intentos de phishing e ingeniería social.
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