La inteligencia artificial dejó de ser una apuesta experimental para convertirse en una prioridad estratégica para las empresas. Sin embargo, el desafío cambió. Hoy ya no se trata de implementar esta tecnología, sino de demostrar que puede generar un retorno concreto sobre la inversión. En América Latina, mientras las expectativas siguen creciendo, la mayoría de las organizaciones todavía enfrenta dificultades para llevar sus proyectos más allá de las pruebas piloto.
Las expectativas crecen más rápido que la implementación
Las organizaciones de la región esperan obtener un retorno de al menos US$ 2,50 por cada dólar invertido en inteligencia artificial en un plazo de entre seis y nueve meses. Sin embargo, más de la mitad de las empresas aún se encuentra en etapas tempranas o intermedias de adopción y no cuenta con una estrategia formal para escalar esta tecnología.
David Hernández, Country Manager de Dell Technologies para Colombia, Perú y Ecuador, afirmó que la conversación sobre inteligencia artificial dejó de centrarse en el potencial de la tecnología y pasó a enfocarse en su capacidad para generar resultados medibles. En ese sentido, explicó que las organizaciones necesitan una estrategia que conecte datos, infraestructura y operación para escalar la IA de forma segura y eficiente, ya que esa integración es la que finalmente convierte la inversión en una ventaja competitiva.
Tres obstáculos que frenan el retorno de la inversión
Aunque las expectativas son altas, muchas empresas todavía encuentran dificultades para traducir esa inversión en beneficios concretos. Dell Technologies identificó tres barreras que aparecen con mayor frecuencia en los proyectos de inteligencia artificial:
- Costos que aumentan de forma impredecible antes de que el negocio obtenga resultados.
- Datos que no están preparados para alimentar modelos de IA en producción.
- Proyectos aislados, desconectados del resto de la organización.
A esto se suma otro dato relevante del estudio: más del 90% de las organizaciones de América Latina anticipa dificultades para identificar, preparar y utilizar los datos necesarios para la inteligencia artificial, uno de los principales factores que limita el escalamiento de estas iniciativas.
Qué hacen diferente las empresas que ya escalaron la IA
Durante Dell Technologies World 2026, la compañía presentó casos de organizaciones que ya lograron integrar la inteligencia artificial en procesos centrales de su negocio.
Uno de ellos es Eli Lilly and Company, que utiliza gemelos digitales para reducir el tiempo de desarrollo de medicamentos de años a semanas, acelerando el acceso de los pacientes a nuevos tratamientos.
Otro ejemplo es Samsung Electronics, que incorporó inteligencia artificial en distintas etapas de la fabricación de semiconductores, desde las pruebas iniciales hasta los procesos productivos.
Según Dell Technologies, ambas compañías tienen un rasgo en común: dejaron de gestionar la IA como un proyecto de innovación para convertirla en una capacidad integrada al negocio.
Para lograrlo, la empresa señala que es necesario unificar los esfuerzos de modernización, acercar la capacidad de cómputo a los datos, incorporar la seguridad desde el diseño de la infraestructura y mantener una disciplina operativa que permita sostener los resultados en el tiempo.
Infraestructura, datos y operación, la nueva prioridad
La compañía sostiene que el éxito de la inteligencia artificial ya no depende únicamente de los modelos o las aplicaciones, sino de la capacidad de integrar infraestructura, datos y operación dentro de una estrategia unificada.
Con ese objetivo desarrolló Dell AI Factory, una plataforma que reúne infraestructura, datos y un ecosistema abierto de socios y servicios para facilitar el despliegue y el escalamiento de proyectos de inteligencia artificial.
La región acelera sus inversiones en inteligencia artificial
El interés por llevar la inteligencia artificial a entornos productivos también se refleja en las inversiones que se están realizando en América Latina.
Durante el segundo semestre de 2025 se anunciaron más de US$ 60.000 millones en inversiones para infraestructura de centros de datos e inteligencia artificial. Además, se proyecta que el mercado latinoamericano de data centers alcance los US$ 14.300 millones en 2030, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 12,22%.
La región ya ocupa el tercer lugar a nivel mundial en adopción de inteligencia artificial generativa, mientras que entre el 35% y el 40% de las organizaciones ya trabaja con proveedores especializados para avanzar en la implementación de estas tecnologías.
En ese contexto, la capacidad para ejecutar y escalar proyectos de inteligencia artificial aparece como uno de los principales factores que definirán la competitividad de las empresas en los próximos años.
Preguntas frecuentes sobre el estudio
¿Qué retorno esperan las empresas de sus inversiones en IA?
Las organizaciones proyectan recuperar US$ 2,50 por cada dólar invertido en inteligencia artificial en un plazo de entre seis y nueve meses.
¿Cuál es la principal barrera para escalar la IA?
La preparación y gestión de los datos. Más del 90% de las empresas de la región anticipa dificultades para identificar, preparar y utilizar la información necesaria para proyectos de inteligencia artificial.
¿Qué diferencia a las organizaciones que ya lograron escalar la IA?
Según Dell Technologies, son empresas que integraron infraestructura, datos, seguridad y operación, dejando de tratar la inteligencia artificial como un proyecto aislado para convertirla en una capacidad permanente del negocio.









