Kevin Turner, director operativo de Microsoft, dijo durante la 18ª conferencia anual de tecnología de Credit Suisse que “nuestro objetivo es hacer que Windows 10 corra en miles de millones de dispositivos. La posibilidad de cubrir el ecosistema entero, desde Internet de las cosas y todo el camino hacia arriba hasta la TV, es un elemento importante y una gran oportunidad para nosotros”.
El lanzamiento de la edición 10 del sistema operativo se postergó para “fines del verano o principios del otoño” del año próximo, lo que para el hemisferio sur del planeta significa fines del invierno o principios de la primavera. Anteriormente se hablaba de que Windows 10 saldría al mercado durante la primera mitad de 2015.
Microsoft necesita expandir el ecosistema de Windows más allá de las computadoras personales, con el objetivo de conseguir ingresos no sólo vendiendo software para PCs, sino también vendiendo aplicaciones, servicios y contenidos para toda clase de dispositivos. Por tal motivo, Windows 10 está siendo diseñado desde los cimientos para soportar toda clase imaginable de hardware de cómputo. Desde el punto de vista de la empresa, esto significa fusionar cuatro sistemas operativos –para PCs, para smartphones/tablets, para emebidos/IoT, y para Xbox One– en uno solo que soporte a la más amplia cantidad posible de dispositivos. “Hemos tomado esos cuatro sistemas operativos y construimos un único kernel para todas esas entidades”.
Anteriormente este año, Tami Reller, vicepresidente ejecutiva de marketing en Microsoft, indicó que la empresa se encontraba trabajando para adaptar a Windows a aparatos ultra-pequeños, tales como los dispositivos vestibles. Desde un punto de vista tecnológico, dado que el kernel de Windows 10 soportará procesadores x86 y ARM junto con una amplia gama de hardware diverso, potencialmente podrá impulsar cualquier cosa, incluyendo relojes de pulsera inteligentes, sistemas de entretenimiento para autos, equipamiento de propósito específico, etc. Lo que no está claro aún es si todas las aplicaciones –incluyendo a las heredadas– podrán correr en cualquier clase de hardware.
La empresa aclaró que aunque Windows 10 correrá en forma diferente en cada clase de dispositivo y su interfaz de usuario estará ajustada para cada producto en particular, la experiencia de uso en general se mantendrá igual a lo largo de todo el ecosistema Microsoft. “Una experiencia en cada dispositivo para todo en la vida es la promesa que estamos cumpliendo con Windows 10”, dijo Turner. “Será una muy buena oportunidad para nosotros para revitalizar al ecosistema Windows en su totalidad”.
Microsoft enfatizó que las aplicaciones desarrolladas para Windows 10 correrán en todos los dispositivos basados en dicha plataforma. “Ahora se puede escribir una aplicación y hacerla funcionar en dispositivos móviles, en una laptop, una desktop, en una TV con Xbox One, y tener un kernel común en todo ello”, explicó el director operativo de Microsoft. “Tenemos una única API para desarrolladores ahora. Tenemos una única interfaz con el silicio en Windows 10. Eso nos da la capacidad para tener una única tienda, lo cual también nos permite ofrecer una misma experiencia de uso adaptada a cada dispositivo”.
Windows 10 promete ser una iniciativa de gran amplitud, diseñada para una vigencia de largo plazo. Microsoft necesita abarcar una diversa gama de dispositivos con su ecosistema para mantener su relevancia. La promesa de ofrecer una experiencia similar de uso de calidad en toda clase de dispositivos es atractiva, aunque por el momento no está claro cómo hará Microsoft para cumplirla.









