Durante años, el diseño de los smartphones premium pareció estancarse en la misma fórmula: vidrio y aluminio, elegante pero frío, resbaladizo y propenso a las huellas. En este contexto, Motorola decide romper la monotonía y dar un golpe de timón estético con el lanzamiento del edge 60 pro edición “Pantone Walnut”, una propuesta que se destaca por su identidad visual y sensorial.
Lejos de ser solo un nuevo color, el acabado “Walnut” (nogal) busca emular la textura, la veta visual y la calidez al tacto de la madera real. La superficie mate ofrece un agarre natural y una sensación que se aleja del cristal templado tradicional, evocando más a un objeto de diseño o al interior de un auto de lujo que a un gadget tecnológico convencional.
Esta decisión no es casual. El tono elegido surge de la colaboración entre Motorola y Pantone, una alianza que ya es sinónimo de identidad cromática cuidada. El Pantone Walnut es un marrón profundo, elegante y atemporal, pensado para transmitir sofisticación y alinearse con las tendencias actuales de diseño e interiorismo, que priorizan los materiales naturales y los colores tierra.
A nivel técnico, no hay concesiones. Bajo este chasis de estética clásica, el equipo mantiene intacto el ADN del edge 60 pro, con el procesador más potente de su categoría, un sistema de cámaras avanzado y carga ultrarrápida, reafirmando que el diseño diferencial no implica sacrificar rendimiento.
Con esta edición especial, Motorola refuerza su histórica vocación por experimentar con materiales y recuerda que la innovación no solo se mide en megapíxeles o nits, sino también en cómo se siente el dispositivo en la mano. El edge 60 pro “Pantone Walnut” es, en definitiva, una declaración de estilo en una industria que empieza a redescubrir el valor de lo orgánico.









