La familia Surface de Microsoft está probando ser un auténtico éxito. Por eso no sería de extrañar que la nueva Laptop le ponga el camino complicado a Apple y el resto de fabricantes de ultrabooks.
https://youtu.be/74kPEJWpCD4
En cuanto a diseño nos encontramos con una hibridación entre las Surface Pro y Surface Book, con chasis de aluminio y 4 colores disponibles: platino, borgoña, azul cobalto y oro grafito. El peso es de alrededor de 1.2kg. En su parte más ancha nos encontramos con un grosor de 14.47mm. El teclado está recubierto en Alcantara como el teclado de la Surface Pro 4.

Sorprende la decisión de Microsoft de no incluir USB-C, que es la tendencia en lo que a conectores se refiere. En éste caso nos conformamos con un conector USB tradicional 3.0, un slot para memorias SD, un conector Display Port, y el puerto de carga Surface. El diseño y el peso tienen su costo y acá lo podemos ver en las limitaciones que nos puso Microsoft en conexión.

Al igual que la Surface Book, nos encontramos con un display táctil de 13.5” y aspecto 3:2, aunque con una resolución de 2546 x 1504 pixeles en el caso de la Laptop.
Internamente todas las Surface Laptop contarán con procesador Intel Core i5 e i7 de séptima generación (Kaby Lake), pudiendo elegir entre 4GB y 16GB de memoria RAM y discos SSD de 128GB hasta 512GB. En las versiones con CPU i5 tendremos gráficos Intel HD 620, mientras que contaremos con Intel Iris Plus Graphics 640 junto a los i7. Microsoft promete una duración de batería de más de 14 horas.

El nuevo sistema operativo Windows 10 S viene preinstalado y promete mejorar la performance en equipos “modestos” a costo de sacrificar utilidad, como cerrarnos a instalar únicamente aplicaciones que se encuentren en el Windows Store. Afortunadamente podemos pagar 49 dólares para instalar Windows 10 Pro.
Los precios arrancan en USD 999 para la versión con procesador i5, SSD de 128GB y 4GB de RAM.









