Hoy existe una revolución en los salones de clases según explica Smart Technologies, pues adaptan las nuevas tecnologías en la forma de comunicación como en los métodos de enseñanza, y permean incluso los materiales y contenidos.
Alfredo Díaz, Country Manager de la compañía destaca: “los receptores escolares de la información, denominados nativos digitales, nacieron rodeados de estos avances; sin embargo, no saben cómo sacarle el adecuado provecho a estas innovaciones”, de esta manera, el vocero menciona que en un estudio del International Association for the Evaluation of Educational Achievement (IEA) se encontró que sólo alrededor del 2% de los alumnos del denominado “mundo desarrollado” diferencian en internet la información relevante de la que no lo es.
Las TI coadyuvan en la reestructuración del conocimiento, pues proveen un conjunto de herramientas, soportes y canales para el tratamiento y acceso a la información que permite dar forma, registrar, almacenar y difundir contenidos digitalizados. Estos avances facilitan el aumento de la calidad y cantidad de información tratada por los alumnos. Sin embargo, también la forma de trabajarlos datos trae consigo nuevos ejercicios de cooperación y colaboración en la enseñanza.
“Desde la forma de trabajo hasta la documentación y recopilación de información cambiaron para los alumnos. Pero no debemos olvidarnos de los docentes; es clave darles una capacitación adecuada para sacar el máximo provecho a estos medios”, comenta el ejecutivo.
De ahí que Smart Technologies desarrolle ―en conjunto con un grupo de docentes― su software educativo para ofrecer contenidos de calidad para el desarrollo de cada estudiante, basado en el uso de estrategias digitales y de colaboración. En la actualidad, la marca cuenta con alrededor de tres millones de usuarios de Notebook, su programa de colaboración en clase, finaliza el ejecutivo.









