Claves para una empresa definida por software

Mucho se habla de redes definidas por software, o de almacenamiento definido por software, o incluso de centros de datos definidos por software, pero no siempre quedan claros los conceptos, las ventajas, las posibilidades actuales o el estado del arte en materia de soluciones concretas. Los proveedores tecnológicos, intentando adaptarse a las demandas del mercado en términos de flexibilidad y eficiencia, apuntan a que toda la infraestructura que da soporte al negocio sea definida por software. ¿Cuán cerca se está de este objetivo? Se lo contamos.
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Según Héctor Alonso, presidente regional para Latinoamérica de Level 3, “las arquitecturas de las redes de comunicaciones se están moviendo a una velocidad bastante más baja que aquélla a la cual avanzan las necesidades de los usuarios de esas redes. Por eso, las redes siempre están un escalón por detrás de las necesidades de los usuarios de esas redes”. Para Alonso, las redes deberían ofrecer velocidad, flexibilidad, eficiencia, y un mejor aprovechamiento de las infraestructuras ya desplegadas, permitiendo una modernización de esas redes.

Alonso precisa que “Software Defined” es una arquitectura de red dinámica y flexible “que protege las inversiones que se hicieron, y permiten un crecimiento de esas redes mucho más eficiente y mucho más flexible que las arquitecturas de redes tradicionales”. En el caso de las redes, los beneficios que aporta esta definición por software en las redes (que se conoce como SDN – Software-Defined Networks) incluyen:

• Control centralizado de la gestión de la red.
• Gestión y automatización de procesos claves. El paradigma anterior de las redes requería la ejecución manual de esos procesos, a veces equipo por equipo. En las SDN los procesos de distribución de capacidades y soluciones, se pueden disparar centralizadamente.
• Redes agnósticas en cuanto al equipamiento. Los dispositivos finales son más simples porque la inteligencia está centralizada. Tendencias como BYOD están en sintonía con la definición por software.
• Aumento en la confiabilidad y seguridad de las redes. Cada vez que hay que hacer un mantenimiento, toda la red está en riesgo porque, al tocar cada uno de los equipos por separado, se puede impactar en algún elemento de la red. SDN permite que no se toquen de a uno los elementos de la red. No hay necesidad de ir físicamente a actualizar los dispositivos.
• Actualización de políticas más sencilla, porque se hace de manera centralizada.

VIRTUALIZAR Y ABSTRAER EN EL DATACENTER

Para entender el concepto de “Sofware Defined”, nada mejor que trasladarlo al centro de datos, abarcando las dimensiones de cómputo, almacenamiento, redes y seguridad. Emiliano Spinella, Product Manager de Level 3, fue uno de los encargados de mostrar cómo podría darse este Software-Defined Datacenter (SDDC). La realidad es que, cada vez más, el centro de datos se está trasformando en una suerte de “standing reserve”. “Cuando necesitamos energía eléctrica, simplemente enchufamos el dispositivo a la red y la consumimos, no hay demora en la provisión. Lo mismo ocurre con la red de telefonía”, grafica Spinella. Del mismo modo, el desafío para el centro de datos es cuán rápido puede proveer el recurso demandado.

En los datacenters tradicionales, la “definición por hardware” y, más exactamente por hardware especializado (y a menudo propietario, como pueden ser los routers, los firewalls y los balanceadores de cargas) provoca latencias en la provisión del servicio. Dado un determinado proyecto, existen tiempos necesarios para adquirir el equipamiento, recibirlo (la entrega generalmente no es inmediata), ponerlo a punto, etc. Para Spinella, “éstos son los tiempos que hay que eficientizar”. Uno de los caminos para acortar esos tiempos es homogeneizar el hardware, reduciendo así los tiempos de reposición (Spinella considera que se tarda más teniendo hardware especializado y de distintos proveedores). “De este modo —asegura— se puede hacer stock de equipamiento de reemplazo (spare parts)”.

Para el licenciado Manuel Giménez (FCEyN UBA) —el otro orador que participó de la charla de SDDC— existen dos estrategias que siempre le han dado resultado a la industria informática: la abstracción y la virtualización. “Abstracción permite separar una idea de una entidad —define Giménez—. Esto se ve claramente con los sistemas operativos (hay una capa de abstracción de hardware). Si desenchufo un mouse e instalo otro, de otra marca, no sucede nada notable. Las aplicaciones siguen corriendo del mismo modo. Antes no existía esta capa de abstracción”.

Virtualización, en tanto, es “darle la sensación a una entidad de que está haciendo uso exclusivo de un recurso. Hace mucho tiempo las computadoras no eran multitasking y podían correr una sola aplicación, incluso cuando ésta estaba ociosa esperando el input de un usuario. Eso fue así hasta que alguien se le ocurrió, en 1961, correr una segunda aplicación mientras la primera estaba ociosa. Ahí nació el multitasking, aunque muy primitivo. Estas personas estaban virtualizando el espacio de aplicación, de modo que cada aplicación creía que estaba haciendo uso exclusivo de los recursos”. Otro ejemplo más contemporáneo es la virtualización de la arquitectura x86, a través de máquinas virtuales.

Tanto la abstracción como la virtualización son piezas clave en el camino hacia el SDDC. La abstracción permitirá “desentenderse” de las características del hardware que hay por debajo. El ejemplo más claro de abstracción, en este sentido, es el hypervisor (que actúa como capa de abstracción de la arquitectura x86). “Del mismo modo —asegura Giménez— se podría abstraer el hardware especializado”, como routers, firewalls. Esto implica la creación de entidades lógicas (routers virtuales, firewalls virtuales), que permiten independizar la funcionalidad del hardware (que podría ser un servidor x86 genérico). Ejemplo de esto, es la solución VMware NSX: una plataforma de virtualización de redes y seguridad. NSX opera sobre cualquier hypervisor, cualquier hardware de red y se integra con las plataformas de gestión de nube. Apelando a la definición del concepto de virtualización que da Giménez, estas entidades lógicas corren sobre un único hardware, compartiendo recursos.

La mayor ventaja de este abordaje es que, en la capa superior del SDDC, se pueden crear y destruir entidades lógicas, o asignarlas según se necesite. “La magia la hace la capa de abstracción. La capa de abstracción mapea la capa lógica con el hardware”, aclara Giménez. Por otra parte, “para el mundo de los negocios, la interfaz del usuario, las herramientas de gestión, las APIs de integración y el reporting, es homogéneo en el mundo de las entidades lógicas. Todas las entidades hablan el mismo idioma”.

Desde el punto de vista de la virtualización, y si bien la tendencia es harto incipiente, ya hay vendors trabajando, e incluso algunos anuncios comerciales. “En febrero de este año, Cisco liberó una versión de su sistema operativo de red que corre sobre arquitectura x86 (concretamente, sobre una granja virtualizada de x86)”, comenta Giménez. Se trata del Cisco iOS XRV. Fortinet también está ofreciendo funcionalidades virtualizadas. “Si esta tendencia superincipiente se generaliza, podremos tener hardware homogéneo en el datacenter. Podremos tener una super granja de servidores x86 del proveedor que más nos guste, y sobre esto la capa de abstracción. Y por encima de esto, un montón de máquinas virtuales dando servicios, pero también el sistema operativo de Cisco o las aplicaciones virtualizadas de Fortinet. Y vamos a tener virtual routers o virtual firewalls”, ejemplifica el experto.

Si bien estas medidas permiten homogeneizar el hardware, siguen observándose dificultades a la hora de gestionar esos dispositivos, dado que las opciones de configuración siguen siendo ad hoc para cada marca. Para Giménez, este estadío intermedio es un Virtual Datacenter (VDC). Al VDC le falta una capa de abstracción que permita una gestión homogénea y centralizada. De momento, ése es el estado del arte: las piezas del centro de datos definido por software están dispersas y, aunque es posible desarrollarlas, sólo están disponibles con cuentagotas.

¿Software-Defined Business?
¿Existe una manera orgánica de abordar esta tendencia de “Software Defined”. Para Luis Piccolo, vicepresidente de Ventas para el Cluster Sur de Level 3, no habrá disrupción tecnológica, sino una evolución hacia ese modelo. “El modelo cloud está bastante cerca del concepto de definición por software, particularmente en el centro de datos. Sin embargo, creo que las redes no están tan cerca”.

A las empresas les cuesta muchísimo gestionar los aumentos súbitos de la demanda (como los Black Fridays virtuales). Con el abordaje tradicional les está costando mucho resolver el tema”. Para Piccolo, si existiera una red que permitiera ampliar los recursos de conectividad bajo demanda y por software (de forma que el propio usuario pudiera decidir cuándo quiere más de esos recursos y cuando no los necesita), el problema comenzaría a resolverse. En este sentido, Piccolo propone que los recursos de redes sean tan flexibles como lo son hoy los recursos de poder de cómputo provistos desde la nube.

Otra de las dimensiones donde se nota la necesidad de definir por software (para proveer bajo demanda desempeño y escalabilidad de la capacidad) es el almacenamiento.

Las empresas se encuentran con serias dificultades para absorber el volumen de datos que generan. Salvo que decidan no almacenar cierta información, pero estarían perdiendo recursos potencialmente valiosos, porque el uso inteligente de esa información permite obtener retornos inmediatos”.

Software-Defined Everything se suma a otras tendencias como Movilidad, Nube y Big Data. ¿Cómo pueden las empresas abordar estas tendencias? “Creo que hay distintos ámbitos, o drivers de decisión. Hay un ámbito que tiene que ver con cómo solucionar la tecnología de la infraestructura de servicios. Una empresa que corre una determinada aplicación, tiene una página web para los clientes, empleados que tienen dispositivos móviles… Hay un ámbito relacionado con la manera más efectiva de resolver esto. Es un ámbito más inmediato”, define Piccolo. En este ámbito, la gente de TI va explorando gradualmente nuevas opciones, y muchas veces se terminan tomando decisiones innovadoras. “Por ejemplo, si a una empresa le restringen el acceso a la inversión en equipos, ir a un modelo de servicios es un modo de salir de esa restricción. En ese ámbito se van incorporando nuevas tecnologías para proyectos específicos, o que deben salir en poco tiempo”.

En oposición, está el ámbito del negocio, que es más difícil de satisfacer y más estratégico. “¿Qué sentido puede tener Big Data para quien está gestionando la infraestructura? —se pregunta el ejecutivo de Level 3—. Pero para el negocio es importante. Tiene necesidad de registrar las historias de las interacciones que tienen los clientes en un determinado local comercial, porque al hacerlo podría ofrecerles servicios más personalizados que hacen que el usuario venga más veces y gaste más. Ahí el driver de las decisiones es el negocio. La consigna que puede salir de eso es: Como empresa tenemos que hacer algo con esto, porque nuestros competidores ya lo están haciendo. Creo que el modo de avanzar en esto es justamente enfocarse en cuál es el impacto que puede tener en el negocio, no en el microambiente de la infraestructura”.

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