La empresa se convirtió en la primera fabricante en alcanzar el hito de densidad de almacenamiento de 1 Tb por pulgada cuadrada, mediante una tecnología que promete duplicar la capacidad de almacenamiento de los discos actuales cuando salga al mercado más adelante en esta década. Dicha tecnología haría posibles discos de 3,5 pulgadas con 60 TB de capacidad.
Utilizando una nueva tecnología denominada grabación magnética asistida por calor (HAMR, heat-assisted magnetic recording), Seagate alcanzó el hito de densidad de datos de 1 Tb por pulgada cuadrada. HAMR estaría destinada a reemplazar a la actual tecnología de grabación magnética perpendicular, cuyo techo estaría por debajo de 1 Tb por pulgada cuadrada y se alcanzaría en los próximos años.
Las técnicas utilizadas comúnmente por los fabricantes de discos para incrementar la densidad superficial incluyen tanto reducir el espacio ocupado por los bits de datos como “apretar” las pistas concéntricas en las que se ubican los datos. La clave para aumentar la densidad consiste en aplicar ambas técnicas sin afectar la magnetización de los bits. Utilizando tecnología HAMR, Seagate logró una densidad lineal de bits de alrededor de 2 Mb por pulgada –un valor que anteriormente se consideraba inalcanzable–, lo cual resultó en una densidad de datos ligeramente superior a 1 Tb por pulgada cuadrada; 55 por ciento más que el actual máximo de 620 Gb.
La capacidad máxima de los discos rígidos actuales de 3,5 pulgadas es de 3 TB, mientras que los discos de 2,5 pulgadas alcanzan los 750 GB. La primera generación de discos HAMR, con una densidad apenas superior a 1 Tb por pulgada cuadrada, duplicará la capacidad de los discos actuales, además de ofrecer una escala de crecimiento de capacidad que antes no se creía posible, con un límite teórico de densidad superficial de entre 5 y 10 Tb por pulgada cuadrada. Tal límite daría como resultado discos de 3,5 pulgadas de entre 30 y 60 TB, y de 2,5 pulgadas de entre 10 y 20 TB.









