A medida que los SSD para equipos de escritorio alcanzan el límite de la interfaz Serial ATA de 6 Gbps, las unidades orientadas a servidores disfrutan los beneficios de la conectividad PCI Express. El Z-Drive 4500 de OCZ posee una interfaz PCIe 2.0 de ocho líneas que le permite alcanzar velocidades de 2.900 MB/seg. de lectura secuencial y 2.200 MB/seg. de escritura secuencial.
En materia de lectura/escritura aleatoria, el nuevo Z-Drive 4500 de OCZ alcanza 252.000/78.000 IOPS en lecturas/escrituras de 4 KB. Al igual que su antecesor el Z-Drive R4, el 4500 usa la arquitectura de controlador virtualizado (VCA) de OCZ para combinar ocho SSDs onboard basados en el chip SandForce de la generación actual. El VCA corre en un chip separado y presenta al array de ocho vías como si fuera un único volumen. Incluye un sistema propio de encolado, redundancia configurable, provisiones para extender la vida útil de la memoria flash NAND y soporte para los conjuntos de comandos TRIM y SCSI.
En el Z-Drive 4500, la novedosa arquitectura VCA se acompaña con memoria flash NAND MLC de 19nm de Toshiba. El fabricante japonés de memoria adquirió a OCZ en diciembre, por lo que no sorprende ver que el más reciente Z-Drive de OCZ esté respaldado por las memorias de Toshiba.
El Z-Drive 4500 se presenta como una placa de altura completa y longitud media. Un disipador de slot individual cubre la placa, y los sensores de temperatura se combinan con inteligencia en la placa para mantener todo a salvo de sobrecalentamientos. Si la temperatura excede un umbral determinado, el Z-Drive disminuye su performance hasta que la temperatura vuelve a límites normales.
OCZ ofrece el Z-Drive 4500 en tres variantes, con capacidades de 800 GB, 1,6 TB y 3,2 TB. Los precios son elevados (superando los U$S 6.500 para el modelo de 3,2 TB) pero también las especificaciones de durabilidad. La versión de 3,2 TB está certificada para soportar hasta 2,5 petabytes de escrituras.









