No se va, la PC no se va

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A los 33 años de su nacimiento, la computadora personal sigue evolucionando y marcando el ritmo de la innovación. A pesar de haber sufrido una caída en las ventas durante 2013, la consultora Gartner asegura que repuntará al menos un 2,6% en 2015. Por su parte, Intel reveló que el 60% de los usuarios argentinos planea comprar una PC en los próximos seis meses.

Con la explosión de los smartphones y las tablets, muchos anunciaron el inminente fin del reinado de la PC. Sin embargo, esta máquina que acaba de cumplir 33 años –el 12 de agosto de 1981 se presentaba la primera PC– se resiste a caer en la obsolescencia. Muy por el contrario, se adapta a nuevos usos, a nuevos formatos y a nuevas exigencias.

La característica más importante de la PC es la evolución permanente”, asegura Mariela Bravo, gerente de consumo de Intel Cono Sur. “Así como durante 33 años la demanda fue contar con mayor potencia en menos espacio, el futuro está en la computación perceptiva, con equipos que entenderán a las personas de una forma natural. Ya no será el usuario quien tenga que aprender a utilizarlas. La aparición de equipos más potentes, rápidos y cómodos para trasladar de un lado a otro empujan el renacimiento de la PC, que llevará a los usuarios a reemplazar a sus viejas computadoras por dispositivos 2 en 1, laptops, Ultrabooks, All in One, NUCs y desktops de última generación, más intuitivos y orientados a sus necesidades actuales”.

La evolución de la PC sigue una tendencia que aún no alcanzó su techo. En 1965, el cofundador de Intel, Gordon Moore, planteó que la cantidad de transistores en los chips se duplicaría cada dos años. Esa predicción fue llevada a la realidad por Intel y se espera que en los próximos años la innovación continúe como ocurre desde entonces, permitiendo la aparición de equipos cada vez más pequeños, eficientes y veloces, que mejoran la vida de las personas y la forma en que los usuarios interactúan con sus dispositivos. Así como las computadoras de la década del 80 pesaban más de 10 kilos y entregaban un poder de procesamiento inferior al de un smartphone actual, el ritmo de evolución indica que en los próximos años las PCs serán aún más rápidas y más livianas.

Tal vez una de las mayores ventajas que presentan los dispositivos más modernos es que los usuarios ya no tienen que resignar potencia para obtener portabilidad. La aparición en 2011 de la Ultrabook, una categoría inspirada por Intel, produjo un verdadero cambio en portabilidad, ya que se trata de dispositivos potentes que tienen menos de 20 milímetros de espesor. Los equipos 2 en 1 llevan la movilidad aún más lejos y posibilitan el rendimiento de una PC para trabajos pesados, y la comodidad de una tableta para hacer presentaciones durante un viaje o reunión de negocios. Y tanto para viajes como para mudanzas, las NUC son muy fáciles de desconectar y transportar de un lugar a otro, debido a su tamaño reducido.

A pesar de los pronósticos negativos, las personas y las estadísticas muestran que la PC está más viva que nunca. Y que, a 33 años de su creación, ha conseguido con éxito adaptarse a las nuevas tendencias, traspasando fronteras y manteniéndose como el dispositivo ideal para trabajar sin limitaciones. Al menos hasta hoy, ningún otro dispositivo de cómputo logró mantener su vigencia como lo ha hecho la PC.

LA VIDA CORPORATIVA EN LA ERA PRE-PC

En su relato “París en el siglo XX”, Julio Verne imaginó un mundo conectado por líneas de comunicación suboceánicas capaces de transmitir mensajes telegráficos. En ese futuro verniano, un contrato podía ser firmado en el mismo momento por dos personas situadas en extremos opuestos del planeta. Aún con toda su capacidad para anticiparse a los desarrollos tecnológicos, ni el propio Verne hubiera podido anticipar que, apenas 33 años después de su invención, la PC convertiría a las videoconferencias a través del globo en algo propio de la vida cotidiana, y que los documentos y otros materiales de trabajo llegarían a utilizarse colaborativamente por trabajadores separados por largas distancias.

Antes de la llegada de la PC, enviar un documento podía tomar horas o hasta días. El proceso de creación de un documento involucraba, por lo general, el uso de una máquina de escribir y el método más rápido para enviarlo frecuentemente implicaba el acceso a una línea telefónica y a una máquina de fax; sin embargo no había garantía de una entrega adecuada, pues era posible que al otro extremo llegara un documento ilegible.

Cuando llegaron al mercado las computadoras eran consideradas ‘cerebros electrónicos’ por la rapidez con que podían ejecutar algunas de las tareas que antes requerían tiempo, esfuerzo y la participación de varias personas”, explicó Lorena Sequeira, especialista de marketing para el segmento de empresas de Intel para América Latina. “De hecho, los primeros procesadores fueron incorporados en calculadoras y no en PCs, simplificando los más complejos procesos matemáticos. El primero de estos ‘cerebros’ diseñado para una PC fue el procesador 8088 de Intel. Hoy podríamos considerarlo el bisabuelo de la familia Intel Core”.

Cabe señalar que, en el inicio de la era de la PC, el poder de procesamiento de las computadoras personales era inferior al de los teléfonos móviles de hoy en día. “Es interesante pensar que una tablet o un smartphone con procesador Intel cuenta hoy con una potencia de procesamiento centenas de veces mayor que las computadoras más avanzadas disponibles hace treinta años”, agregó Sequeira.

Quizás, en un futuro, la PC se vuelva casi invisible, camuflándose como una tarjeta dentro de nuestra billetera o escondiéndose en el interior de un reloj de pulsera. Pero su poder de cómputo seguirá creciendo, al igual que sus prestaciones, las cuales cubrirán cada vez con más naturalidad nuestras necesidades para trabajar, jugar y entretenernos.

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