Con la finalidad de acelerar la adopción del nuevo sistema operativo Windows 10, el gigante multinacional revela que octubre del 2016 es la fecha en la que las versiones anteriores, 7 y 8.1, quedarán fuera del mercado.
Al actualizar el ciclo de vida de Windows en su página, Microsoft deja claro que a partir del décimo mes del siguiente año, ni particulares ni empresas podrán comprar una computadora en el mercado que no venga con Windows 10.
Cabe anotar que hace poco, muchos fabricantes anunciaban promociones especiales de computadoras con Windows 7 preinstalado para atender a la todavía importante demanda.
De tal modo que el próximo 31 de octubre, ambos sistemas operativos quedarán inhabilitados para los proveedores de hardware; sin embargo, la marca también aclara que los equipos que ya cuentan con las versiones 7 y 8.1 tendrán soporte extendido hasta el 2020.
En el caso particular de Windows 7, su vida fue más larga que otras actualizaciones del sistema operativo, que normalmente comprende dos años después del lanzamiento de la siguiente versión.
Microsoft se vio “forzada” a extender el periodo de disponibilidad de Windows 7 en su modo profesional por la escasa adopción de Windows 8, sobre todo en empresas.









