Con sus procesadores Core de 6ª generación, llamados “Skylake”, Intel está poniendo todos sus esfuerzos en incrementar la performance de los gráficos integrados. Esta movida está motivada no sólo por la urgencia por competir con las GPUs discretas de nivel de entrada de AMD y de Nvidia, sino también por un repentino aumento en las resoluciones de pantalla, luego de una década de estabilidad.
Los diseñadores de notebooks y de tablets están queriendo ofrecer pantallas de mayores resoluciones, como por ejemplo WQHD (2560 x 1440), 4K (3840 x 2160) y más, y están encontrando que eso es imposible sin soluciones gráficas discretas; hecho que Intel está intentando revertir. El efecto colateral de este esfuerzo sería que las GPUs integradas sean finalmente capaces de ofrecer juegos en resoluciones de 720p o 900p, con efectos visuales moderados. Juegos tales como League of Legends deberían ser medianamente jugables, incluso a 1080p. Intel asegura que la 9ª generación de sus gráficos integrados ofrecerá un 50 por ciento de mejora de performance en comparación con la generación anterior.
Pasando a la vereda de la CPU, la mejora de performance se estima entre 10/20 por ciento para mono/multi threading en comparación con “Broadwell”. Este salto de performance es a grandes rasgos similar al de “Haswell” con respecto a “Ivy Bridge”, o al de “Sandy Bridge” con respecto a “Lynnfield”. Intel proveerá soporte de plataforma para sus variantes ultra portátiles “Skylake-U” que incluirá las opciones de E/S modernas usadas por las tablets y notebooks de la actualidad (eMMC 5.0, SDIO 3.0, SATA 6 Gb/seg., PCIe gen 3.0, USB 3.0) que actualmente requieren controladores de terceros y que las soluciones SoC competidoras ofrecen nativamente.
Otras mejoras que prometen los microprocesadores “Skylake-U” se sitúan en el rubro de las comunicaciones, a través del soporte para 802.11 ac 2x, Bluetooth 4.1 y WiDi 6.0.









