Al informar los resultados esperados para su cuarto trimestre fiscal (el cual finaliza el 29 de enero próximo), la empresa reconoció que son inferiores a lo que se había pronosticado en octubre del año pasado. Nvidia culpó a la escasez de discos rígidos y a una menor demanda de sus chips SoC (system on chip) Tegra 2.
La escasez mundial de discos rígidos causada por las inundaciones en Tailandia tuvieron un impacto mayor al esperado en el segmento de placas gráficas de rango medio. Las ventas de equipos por parte de algunos OEMs se vieron reducidas, y los precios más elevados de los discos rígidos limitaron las posibilidades de otros OEMs para incluir controladores gráficos discretos en sus productos.
Adicionalmente, el negocio de gráficos móviles Tegra 2 decayó más rápidamente de lo que se esperaba, sin dar tiempo al procesador Tegra 3 a elevar sus niveles de producción para compensar.
Nvidia no es la primer compañía en culpar a la escasez de discos por sus menores ingresos. Intel también se vio afectada debido a que los fabricantes de computadoras debieron optar por chips de menor costo para compensar el incremento en los precios de los discos rígidos. La caída de la demanda de Tegra 2 no se esperaba, pero representa una indicación de que los fabricantes de tabletas están preparando una nueva camada de productos con cuatro motores de procesamiento y adaptadores gráficos más avanzados.
Se estima que las ganancias de Nvidia serán de U$S 950 millones (más/menos 1 por ciento), contra una expectativa original de U$S 1.066 millones (más/menos 2 por ciento) anunciada en noviembre de 2011.









