La tecnología basada en transistores 3D o de triple compuerta (tri-gate) de 22nm deberá otorgarle a los futuros procesadores de Intel –conocidos por el nombre clave “Haswell”– importantes beneficios en materia de performance, consumo energético y otros aspectos, de forma tal que los nuevos chips sean verdaderamente revolucionarios y le den a las PCs ventajas consistentes por sobre las tabletas, smart-phones y otros dispositivos.
Sin importar lo buenos que sean los procesadores “Ivy Bridge”, los “Haswell” de próxima generación deberán ser mejores. Para que las notebooks puedan competir exitosamente contra las tabletas, deberán adquirir ciertas cualidades, como una extensa duración de la batería, inicio inmediato, funcionalidad multi-touch, etc. Si bien hay muchas características que deben implementarse en la plataforma (como las pantallas multi-touch), hay muchos aspectos que dependen del microprocesador y que Intel deberá incorporar a sus productos para que la tecnología x86 siga vigente.
“Haswell será el primer procesador en estar diseñado desde las raíces para optimizar plenamente los ahorros de energía y los beneficios de performance que derivan de la adopción de los transistores 3D o tri-gate en la tecnología de proceso de 22nm”, dijo Vivek Arya, analista de la financiera Merrill Lynch, en una nota para sus clientes. “Se espera que Haswell duplique la performance gráfica con respecto a Ivy Bridge, colocando a su performance a la par de las placas gráficas situadas entre U$S 50 y U$S 70”.
Suponiendo que los chips Haswell estén verdaderamente diseñados para aprovechar plenamente la tecnología tri-gate de 22nm, no sólo ofrecerán grandes ahorros de energía, sino que también sus costos de fabricación se verán reducidos, lo cual permitirá a Intel venderlos a precios bajos sin sacrificar sus propios márgenes. Eso le dará impulso a las ultrabooks, a la vez que cambiará la ecuación económica del mercado de procesadores en general.
Si Haswell realmente logra combinar la elevada performance y flexibilidad de la tecnología x86 con el consumo ultra-bajo y la funcionalidad de los chips SoC (system-on-chip), entonces será la plataforma que desencadene una verdadera revolución.
Los microprocesadores Haswell para PCs de escritorio de rango medio y notebooks serán estructuralmente similares a los chips Core i “Sandy Bridge” y “Ivy Bridge” existentes, y continuarán teniendo dos o cuatro núcleos con tecnología Hyper-Threading junto con un núcleo gráfico que comparte la caché de último nivel (LLC, last level cache) con los núcleos de procesamiento y opera con el controlador de memoria a través del agente del sistema. Los procesadores pertenecientes a la generación Haswell continuarán dependiendo del controlador de memoria DDR3/DDR3L de canal dual con compuerta de energía para reducir el consumo en modo ocioso. Los chips tendrán tres controladores PCI Express 3.0, tecnología Intel Turbo Boost, entre otras características.
Desde el punto de vista de la micro arquitectura, en cambio, los nuevos chips serán muy diferentes de los actuales. Haswell soportará numerosas instrucciones nuevas, incluyendo AVX2, instrucciones de manipulación de bits, FPMA y otras que le otorgarán una mayor performance en manipulación de medios.









