Las tasas de la adopción de cloud computing en las empresas se han incrementado durante los últimos años. De hecho, se espera que el 72% de compañías siga una estrategia implementación de nube híbrida para el 2015. En esta evolución del mercado, la propuesta de valor de la tecnología de nube también se ha transformado y la visión de los usuarios también. En esta nota, Roberto Trinconi, Sales VP para Unisys Latinoamérica, explica qué deben hacer y qué no deben hacer aquellas empresas que están pensando migrar sus entornos de TI a la nube.
Por Roberto Trinconi, Sales VP para Unisys Latinoamérica
Conforme los procesos y las aplicaciones de negocios se han vuelto más complejos y simultáneamente más automatizados, más compañías se han alejado de entornos virtualizados a favor de flexibilidad, reducción de gastos de capital, entrega rápida de servicio y otros beneficios de negocios obtenidos por sus colegas que se han trasladado hacia la nube.
Para los negocios que utilizan la nube, tiene que ver con más cosas que el dinero ahorrado. La agilidad – no el ahorro – ha llegado a ser el impulsor primario para la adopción por parte de las empresas de la nube. Especialmente conforme la nube híbrida continúa siendo popular en la empresa, existen varias cosas que se deben tener presentes al evaluar una estrategia de nube. Si su cliente busca exclusivamente ahorros, ni lo dude, la nube pública es la opción obligatoria. Por otro lado, si lo que necesita es una solución ágil que le permita escalar y que sea rápida de implementar, la mejor opción es un entorno de nube híbrida.
En este sentido, para las organizaciones que evalúan sus entornos de TI y desean migrar aplicaciones para hacer que sus negocios se ejecuten más eficiente y estratégicamente, esto es lo que deben buscar—y lo que no—en una estrategia de nube:
- Esperar rentabilidad: Las fuerzas del mercado disminuirán los costos de los servicios de nube híbrida, conforme las tasas de adopción continúan elevándose y la automatización se afianza.
- No depender demasiado de ella: Finalmente, los negocios no adoptarán la nube exclusivamente para obtener reducciones de costos, sino también para obtener la agilidad y personalización que brinda a los negocios.
- Evitar el Bloqueo: El otro lado de la moneda de las posibilidades de la plataforma de un proveedor de nube, es el potencial de bloqueo de aplicaciones, así que su cliente debe asegurarse de diseñar el entorno con flexibilidad, e intente aprovechar la tecnología emergente de contenedor para proporcionar un abordaje estandarizado hacia los movimientos de carga de trabajo. Para las compañías que pretendan escoger los servicios y proveedores que mejor se adecuen a sus negocios generales, el abordaje hacia la nube híbrida es lo mejor.
- No esperar reducir complejidad: Debido a que es un entorno de múltiples proveedores, la complejidad continuará siendo un desafío. Aunque la mayoría de los servicios serán administrados de una manera consolidada, no será el caso para todo, así que es importante considerar esto para esperar mayor complejidad. Para abordar esto, su cliente deberá asegurarse de: Centralizar las habilidades en nube de la empresa, mantener las mejores prácticas en un repositorio de fácil acceso y establecer de antemano contratos y relaciones con proveedores de nube para que se satisfagan más eficientemente las necesidades de servicio al cliente.
- Pensar Sencillo: Un entorno de nube híbrida de múltiples proveedores implica que es necesaria una solución de gestión de nube que considere objetivos de nivel de servicio, gobernanza y conformidad. Por eso, es preciso buscar servicios de gestión de nube que estén engranados para hacer más eficientes y simplificar estos entornos complejos, proporcionando una vista integrada de su panorama híbrido.
- Prepararse para moverse rápidamente: No se puede negar: la nube acelera todo. Y en el entorno de negocios de hoy en día, eso es algo positivo cuando significa acelerar la obtención de ingresos. Pero antes de contratar un entorno de TI basado en la nube, las organizaciones deben asegurarse de que su infraestructura, empleados, y capacidad de escalar estén preparados para manejar el rápido ritmo de cambio. Hay que pensar más allá de los conceptos básicos: observar la cultura y la comunicación así como la estructura, las políticas y el proceso.
- No esperar tecnologías maduras: Todavía estamos en las primeras etapas, hablando relativamente, de la adopción de la nube para las empresas. Debido a eso, algunas de las tecnologías y servicios que su cliente aplicará todavía están en rápida evolución. Asegúrese de que esté preparado para esto.
- Esperar abordar preocupaciones de latencia: Aunque la nube y la latencia van de la mano, una arquitectura de nube híbrida implementada a conciencia puede eliminar la latencia innecesaria.
Al final, cuando se buscan maneras de optimizar la organización, es importante reconocer que estas estrategias de nube pueden tener muchas metas – no sólo reducción de costos, renovación de TI o inclusive habilitación de innovación de negocios. Sin embargo, al observar los negocios como una estructura amplia e identificar sus necesidades, especialmente en lo que tiene que ver con agilidad, su cliente puede determinar y diseñar una estrategia de nube que lo lleve al éxito.









